17 febrero 2010

Development in Practice

En materia de trabajo, nada más placentero que obrar en complicidad con colegas que son además amigos. Por ello no desaproveché la oportunidad que nos ofreció Oxfam de coordinar esfuerzos creativos con Juan Francisco Salazar y con Jethro Pettit para preparar un número de su revista Development in Practice (Desarrollo en la Práctica), que ya está en circulación desde hace varios meses.

Juan F. Salazar es un joven académico chileno que enseña en la Universidad de Western Sydney, en Australia.  Sé que él no se considera tan joven, pero como tiene la edad de mi hermano menor, para mi lo es. A estas alturas de la vida cualquiera que tenga diez años menos que yo es joven. Juan fue quien organizó la sexta conferencia de NuestrosMedios que tuvo lugar en Sydney en abril del 2007, y fue todo un éxito. Fue precisamente de esa reunión que surgió la iniciativa de preparar el número de la revista. 

Jethro Pettit es un gringo atípico, más europeo que estadounidense, que enseña e investiga en el Institut for Development Studies (IDS) en Sussex, que es un lugar donde yo quisiera estudiar en mi próxima reencarnación. En el IDS opera el Grupo de Participación que cuenta nada menos que con la experiencia y los generosos aportes de Robert Chambers, un maestro de la investigación-acción participativa.

El número doble (Volume 19, Numbers 4&5, June 2009) que coordinamos con Jethro y Juan está íntegramente dedicado a "Medios Ciudadanos y Comunicación" (Citizens' media and communication), y está dedicado a la memoria de Augusto Boal, el autor y director de teatro brasileño ("Teatro del Oprimido"), que falleció en 2009.

Como suele suceder con estas publicaciones académicas, el proceso de preparación del número doble de Development in Practice tomó varios meses e implicó incluso una reunión en el IDS en Sussex, para tomar decisiones sobre la selección de textos que nos habían presentado diversos autores. En nuestra selección final hay 20 textos distribuidos en siete secciones:

I. Comprensiones de los medios, el Estado y la esfera pública
II. Experiencias de comunicación de pueblos indígenas
III. Medios y comunicación como métodos de transformación
IV. Medios y voces en las prácticas de desarrollo
V. Radios comunitarias y voces ciudadanas
VI. El papel de los medios en los movimientos sociales
VII. Comunicación participativa en la investigación

Los tres escribimos además una introducción para presentar el número doble, y contribuimos con textos. El mío, "Playing with fire: power, participation and communication for development" ("Jugando con fuego: poder, participación y comunicación para el desarrollo") abre la primera sección; es un texto que expande una ponencia que presenté en Hyderabad, India, en noviembre de 2007.

Sería largo citar aquí los nombres y méritos de todos los autores, pero la buena noticia es que excepcionalmente este número completo de Development in Practice está disponible de manera gratuita en internet, durante un tiempo limitado: hasta mayo de 2010. Basta hacer un clic aquí para acceder a él. 

Esto ha sido posible gracias al apoyo brindado a Conversations with the Earth, un programa que se estableció para sensibilizar sobre el tema del cambio climático en preparación de la COP 15 de Copenhague, que como sabemos resultó un rotundo fracaso gracias a las maniobras de Estados Unidos y de China. Esperemos que este año en México se abran mejores perspectivas. 


12 febrero 2010

Matilde Garvía (1911-2010)

En mi “Historia del Cine en Bolivia” que se publicó en la colección Enciclopedia Boliviana, en 1982, le dediqué a Matilde Garvía apenas unas líneas por su participación como actriz en el largometraje Hacia la Gloria (1932). Escribí que interpretó el papel de Cristina junto a Donato Olmos Peñaranda, Don Manuel B. Sagárnaga, Angélica Azcui, Enrique Mendoza y Valentina Arze.

Fue poco lo que dije, y en ese momento no la conocía personalmente hasta que pude visitarla en su casa el 26 de enero de 2001, en Austin, Texas, donde vivía con Gilka Wara, la hija que tuvo en su matrimonio con Augusto Céspedes, el famoso “Chueco” de nuestra literatura, “Chuequite”, como le decía cariñosamente mi padre.

Fue Gilka Wara la que facilitó entonces ese encuentro.  Fuimos a almorzar al comedor de los profesores de la Universidad de Austin, y antes pasamos la mañana en su casa donde me mostró fotos de juventud e imágenes relacionadas con su carrera artística.  Su memoria estaba intacta, fue muy agradable conversar con ella y con Gilka Wara, que en un momento dado se puso al piano. Madre e hija tenían en común la vocación artística y una creatividad ligada afectivamente a la memoria de Bolivia.  Su casa entera respiraba aires bolivianos, a pesar de los muchos años de ausencia del país. 

Recuerdo, detrás de la terraza donde nos tomamos una foto juntos, un jardín de invierno, los árboles secos, deshojados, el cielo gris plomizo y la tierra cubierta por el cobre de las hojas muertas.

Esa imagen de invierno adquiere hoy un nuevo significado, de tristeza, cuando recibo de Gilka Wara la noticia del fallecimiento de su madre el pasado 6 de febrero, apenas dos semanas antes de cumplir 99 años de edad, a un año de alcanzar los tres dígitos del centenario.

Hoy quiero decir más sobre Matilde Garvía, con el apoyo de Gilka Wara que la acompañó siempre y que vela por su memoria.

No solamente fue una mujer bella y una estrella de cine en aquellos años en que el cine boliviano estaba recién naciendo, sino que también desplegó su creatividad en varias áreas de la cultura. En la década de los 1940s fue pionera en la radio, produciendo el programa “La Hora Femenina” y participando en la fundación de Radio Municipal, donde fue directora artística del programa “Poetas de Bolivia” con la misión de difundir a jóvenes poetas. Fue igualmente la creadora del radio-teatro Kollana donde adaptaba para la radio narraciones de autores bolivianos. 

Matilde tenía una memoria privilegiada desde muy joven, y solía memorizar poemas de numerosos autores bolivianos. Tuvo como mentor a Don Antonio González Bravo, acucioso investigador de la cultura boliviana, aymarólogo, músico y profesor. Me cuenta Gilka Wara que en 1949 su madre presentó en La Paz “Antis Aru”, un recital en aymara con poemas y música de González Bravo: “nunca antes se había visto algo semejante en el Teatro Municipal …” 

Además de las artes, Matilde practicaba deportes, entre ellos esgrima y natación. Quizás esta dedicación y perserverancia prolongaron su vida en buenas condiciones físicas, hasta casi cumplir un siglo de edad.

Fue un amor apasionado el que unió a Matilde Garvía y Augusto Céspedes. Gilka conserva cartas hermosas que ambos intercambiaron. El “Chueco” la llamaba “Machila” y así le dedicó su primer libro: “Para Machila, a la sombra de cuyas pestañas escribí este libro”.

Me dice Gilka que pocos días antes de la muerte de Matilde, tuvo un presagio: “Soñé con Augusto, risueño con su característico sombrero Fedora y su abrigo de vicuña; llevaba en las manos un ramo de rosas rojas.  Yo estaba al lado de mi madre.  Él ni me vio ni me habló, se dirigió a ella y le dio un beso, el beso de los enamorados”. Desde ese momento Gilka Wara supo que Matilde no llegaría a cumplir otro año de vida: “Murió el día 6 de febrero, justo la fecha del cumpleaños de mi padre”.

30 enero 2010

Aleteo de mariposa

El terremoto de Haití me hizo postergar algunas notas que tenía en el tintero. Esta es una de ellas. Pasamos el fin de año 2009 en Valle de Bravo, en el Santuario Piedra Herrada, entre mariposas monarca, de esas que migran por millones desde Canadá y se cuelgan en racimos en los altos árboles de Michoacán y el Estado de México. 

Hay que acercarse con extremo cuidado, y sin hacer ruido para no molestarlas. Los árboles en los que se detienen a descansar muestran enormes racimos negros que se desintegran un fragmentos anaranjados cuando aparece el sol. Si el cielo está nublado las mariposas no se mueven, pero si sale el sol comienzan a alborotarse y vuelan en busca de agua.  Revolotean amistosamente alrededor, exhibiendo su alas de tigre, de un anaranjado intenso con rayas, manchas y círculos negros.

Conocida con el nombre científico Dannaeus Plexippuss, la mariposa monarca realiza cada año la proeza de recorrer cerca de 4 mil kilómetros, de norte a sur y luego de sur a norte. Avanza en su viaje aproximadamente120 kilómetros por día, y tarda por lo tanto 33 días en completar su itinerario. En el camino se alimenta de una planta llamada algodoncillo o lengua de vaca (asclepias), que contiene un alcaloide venenoso para otras especies, pero que a la mariposa monarca la protege de predadores.

En esas mismas asclepias colocan sus huevos, que tardan poco más de una semana en convertirse en orugas que se alimentan de la misma planta para sobrevivir. En ese proceso de crecimiento la oruga cambia de piel cinco veces, luego se fija a una rama y teje en torno a si misma un fino capullo de seda, del cual surgirá más tarde la mariposa, producto de una metamorfosis extraordinaria.

Entre octubre y marzo de cada año las mariposas monarca que llegan de Canadá encuentran en los bosques mexicanos las condiciones ideales para desarrollarse y aparearse a una altitud  de 2.300 a 3.500 metros sobre el nivel del mar. La temperatura, la humedad y la exposición a los rayos solares, les permiten vivir sus cortas vidas en armonía con la naturaleza. Durante unas pocas semanas se instalan en los santuarios mexicanos; cada uno alberga entre 7 millones y 20 millones de mariposas.

La vida de las mariposas es corta, y por ello el largo viaje que hacen resulta tan fascinante, pues en él invierten más de la mitad de su vida. La más longeva de estas mariposas tiene un periodo de vida promedio de 5 semanas en primavera y verano, y hasta de 14 semanas en otoño e invierno.

Las que llegaron para morir no saben que el viaje será sin retorno, que es la siguiente generación de mariposas la que a principios de abril, guiada por un instinto sin duda hereditario, emprenderá el regreso al norte. Los científicos han descubierto que para orientarse durante el viaje estos insectos utilizan un reloj interno y una brújula solar que percibe el ángulo del sol.
 
Frente a este fenómeno extraordinario de la naturaleza, uno no puede dejar de pensar en los equilibrios y desequilibrios ecológicos, y en la tesis del "efecto mariposa" de la teoría del caos: dadas unas condiciones iniciales de un determinado sistema caótico, la más mínima variación en ellas puede provocar que el sistema evolucione en formas completamente diferentes. Una pequeña perturbación inicial, como el aleteo de una mariposa en un punto del planeta, mediante un proceso de amplificación, podrá generar un efecto considerablemente grande que repercuta en cualquier otro punto del planeta. Esto se aplica a sistemas complejos y sensibles, tanto a la meteorología como a la bolsa de valores, que no se pueden predecir con seguridad.

Fue el científico Edward Lorenz, que en 1960 trataba de encontrar un modelo matemático para estudiar el comportamiento de la atmósfera, quien introdujo una fórmula asociando las tres variables de tiempo, velocidad y temperatura del aire.

Qué enorme responsabilidad parece pesar sobre las frágiles alas de las mariposas. Un aleteo de más o uno de menos, y el equilibrio del planeta está en riesgo.

Gracias a las mariposas monarca cerca de 60 mil hectáreas de bosque son ahora una reserva de la biosfera, inscrita por la UNESCO en la lista de Patrimonio de la Humanidad. Quizás las mariposas no lo saben todavía.



22 enero 2010

Postales de Haiti




En estos días estuve buscando las huellas de Haití en mi vida y las mías en la isla caribeña. Encontré una serie de seis postales que produje el año 1997 en el marco de la celebración del 50 Aniversario de UNICEF. Aunque ya no me gustaba esa organización de Naciones Unidas porque había perdido sus valores esenciales en favor de una burocratización paralizante y de un andamiaje de propaganda que no correspondía a los resultados reales de su actividad, sin  embargo, hasta que mi contrato expirara, trataba de ser creativo, de pensar "fuera de la caja" y de pasar el mayor tiempo posible en el terreno, fuera de las oficinas centrales en Puerto Príncipe.

Es así como con Oldy Joel, asistente audiovisual, camarógrafo y editor (que ahora trabaja en Miami, por lo que no sufrió personalmente las consecuencias del terremoto), emprendimos uno de tantos viajes, esta vez a Mole St. Nicolás, un pequeño puerto fortificado en la costa norte de Haiti, en el mero extremo occidental de la península, a unos 100 kilómetros de la Isla de la Tortuga y de Port-de-Paix.  Allí estaba UNICEF haciendo algo bueno: la instalación de una red de agua potable. Y allí filmamos con Oldy un pequeño documental, el único que dirigí durante mi estadía en Haití: "Sous Lavi" (1996) que en francés significa "Source de Vie" (y en castellano "Fuente de Vida"), el agua, obviamente.

En mayo 1996, cuando hicimos ese viaje, Mole St. Nicolás era un pequeño pueblo de pescadores, infinitamente tranquilo y aislado. Pero su lugar en la historia no es intrascendente: allí desembarcó Cristóbal Colón el 6 de diciembre de 1492, en su primer viaje a este lado del charco. Casi tres semanas más tarde la nao capitana Santa María, la mayor de las tres que hicieron el primer viaje, se hundió en las cercanías de lo que ahora es Mole St. Nicolás, que Colón bautizó como Fuerte Navidad porque con los restos de madera de la nao hizo armar una construcción. El navegante regresó a España llevándose por la fuerza a varias mujeres indígenas, y dejó atrás a 39 hombres que los indios taino mataron en represalia. 

De la presencia francesa en Mole St. Nicolás queda una muralla de piedra sobre el mar, vestigio de lo que fue una fortificación, la Poudriere, construida hacia 1750.  Indica que alguna vez ese lugar fue mucho más importante y poblado.

Mientras filmábamos en Mole St. Nicolás, tomé fotografías de niños, y seleccioné algunas para las postales del 50 Aniversario de UNICEF. Tomé otras en Cap Haitien, en Port-de-Paix.  Ahora miro esas postales y me invade una sensación extraña. ¿Donde están hoy los niños que juegan en la playa en las postales o aquel que me muestra sonriente una caracola de mar, o los dos que comparten una bicicleta en Cap Haitien? En 1996 tenían 6, 8 o 10 años, hoy -14 años más tarde- tendrían 20, 22 o 24 años de edad. ¿Dónde los pilló el terremoto?  ¿Están aún entre los pescadores de Mole St. Nicolas o frente a las casas estilo gingerbread de Cabo Haitiano? Si es así, se habrán salvado. 

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Entre todas las noticias malas que llegan de Haití, veo en CNN Internacional una entrevista con Evelyne Louis-Jacques, que fue mi asistente en UNICEF y me alegra verla viva y sana. Me entero que tiene a su cargo en Carrefour el orfanato Nuestra Señora de la Natividad, que se desplomó sepultando por lo menos a 56 niños, más de 30 están aún desaparecidos y otros se salvaron porque estaban en el patio, jugando con Evelyne.


15 enero 2010

Haití chéri


Trabajé dos años y medio en Haití, entre 1995 y fines de 1997, cuando todavía creía en la sinceridad de UNICEF y en la posibilidad de cambiar algo en ese país. Hoy, al ver los edificios de Port-au-Prince aplastados por el terremoto, cientos de cuerpos inertes en las calles y los brazos y piernas de la gente agitándose debajo de los escombros, no sé si sentir dolor o rabia.

Es un lugar común decir que Haití es el país más pobre del hemisferio, y lo es, aunque en algunas estadísticas compite de cerca con Honduras, Nicaragua y Bolivia. Los males de Haití los enumeran en estos días los diarios y las cadenas de televisión. Es como si el terremoto de 7.0 grados hubiera hecho caer una cortina que mantenía al país escondido de la vista de los demás.

Los relatos dramáticos de que ahora no hay ni electricidad ni agua en Puerto Príncipe, y que los teléfonos no funcionan por el terremoto, tienen un eco irónico para quienes hemos vivido allí: nunca ha habido en realidad un servicio garantizado de electricidad, agua potable, o telefonía.  El Estado ha sido siempre un  pésimo proveedor. En todas las casas de quienes pueden permitírselo hay generadores de electricidad o series de baterías para hacerle frente a los cortes de luz muy frecuentes, que pueden durar dos o tres semanas como si nada. Cada quien tiene que resolver su problema de aprovisionamiento de agua porque la ciudad capital no tienen un servicio decente. Las líneas de teléfono están siempre congestionadas, no necesitan un terremoto para eso.

Estoy convencido de que la peor calamidad de Haití, ayer y hoy, es su clase política gobernante. Papa Doc, Aristide, Cedras o Preval, son la misma cosa desde el punto de vista de la administración del Estado: una desgracia.  Cuando viví en Haití algunos colegas de trabajo decían que las cosas funcionaban mejor en tiempos de Papa Doc, claro, a punta de represión de los tonton macoute. No creo que haya que añorar esos tiempos oscuros del doctorcillo siniestro que se erigió en dictador, pero lo triste es ver que la condición democrática no ha traído mejores resultados al país.

En las actuales circunstancias de tragedia y desolación, el pueblo haitiano es huérfano como siempre.  No tiene gobierno. Todos los corresponsales de medios de difusión presentes en Haití lo dicen: no hay gobierno, no aparece, no está en ninguna parte, no existe.  Pa genyen, en creole.

Veo en los medios de difusión imágenes de lugares conocidos que apenas reconozco. No es difícil reconocer el Palacio de Gobierno cuando uno ve esa torta de merengue aplastada que muestra la televisión, pero en cambio en el desorden de escombros del Hotel Montana o de la calle Delmas, me cuesta recobrar la memoria de esos y otros lugares en los que estuve tantas veces.

Pienso en algunos amigos haitianos, de quienes no he podido saber todavía. Pienso en Arnold Antonin, el cineasta y director del Centro Petion-Bolívar. Pienso en Gary Víctor, el narrador y novelista.  Pienso en mis colegas de entonces en UNICEF: Claudette, Evelyne, Monique, Colette, Joel, Dominique, el grupo de teatro popular...  Pienso también en Gérard Barthelemy, quien si viviera estaría sufriendo por ese Haití que adoptó con el intelecto y el corazón.  Y en Tiga, Wilson Bigaud, Prefet Duffaut, Alexandre Gregoire, Andre Pierre y otros grandes artistas que conocí, algunos ya fallecidos.  Pienso en Mimi Barthelemy, la escritora, quien desde  París seguirá angustiada las noticias de su país natal.

No cabe duda de que hay una falla geológica que atraviesa Haití a pocos kilómetros de Port-au-Prince, pero hay también una falla humana incomprensible en la clase política del pequeño país caribeño. 

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Posdata: Finalmente pude hablar con mi amigo Arnold Antonin; él y su familia están bien.




07 enero 2010

Articulando

Queriendo sin querer, se publicaron durante el año 2009 más de 50 artículos que escribí para publicaciones de América Latina, pero no solamente. De algunas ya he dado cuenta en las notas de esta bitácora, otras  no han sido mencionadas todavía.

Mis colaboraciones con la revista quincenal boliviana Nueva Crónica son las más regulares: nueve en 2009.  En los últimos números del año se publicaron mis artículos "La Aplanadora" (número 52), "Las mitologías de Guglielmone" (49), "Guatemala es una vergüenza" (48), así como un diálogo con Humberto Vacaflor sobre censura de prensa y un comentario sobre el documental "Tentayape" de Roberto Alem (51). Nueva Crónica ha cumplido 27 meses de existencia con 52 números bien nutridos por columnistas y analistas y excelentemente ilustrados por artistas bolivianos de primera línea.

Sigo publicando en Bolpress, sobre todo comentarios sobre la política boliviana, aunque no únicamente. Este año se sumaron 24 artículos, en los meses recientes marcados por un nuevo clímax electoral, Bolpress ha recogido textos míos relacionados con las candidaturas presidenciales, pero también sobre el golpe militar en Honduras, las elecciones uruguayas o la hambruna en Guatemala. Bolpress ya no es lo que era hace un par de años, ha perdido calidad, pero seguimos apoyando el proyecto.


Una excelente revista mexicana publica mis colaboraciones desde el 2006: etcétera -que dirige Marco Levario Turcot- de cuyo Consejo Editorial soy miembro junto a colegas y amigos que aprecio como José Márques de Melo, Jesús Martín Barbero, Antonio Pasquali, Armand Mattelart, Néstor García Canclini, entre otros. Este año etcétera publicó: "Hay democracia en internet?", "Mandarinas y Limones", e "Identidad de las radios comunitarias". Disfruto etcétera como lector, por sus artículos sobre los medios y la política en México, y en particular por su estupendo diseño. Las portadas son cada vez un regalo, y atesoro la colección -incompleta- de la revista.

En Zócalo, otra revista mexicana de comunicación con un perfil independiente, que dirige Carlos Padilla Ríos, se publicó una entrevista sobre la "Antología de Comunicación para el Cambio Social".  Finalmente, hay en México una revista con vocación latinoamericana, Archipiélago -que dirige Carlos Véjar Pérez Rubio. Allí se publicó en el número 65 -especial sobre el bicentenario de Quito- un texto mío sobre Jorgenrique Adoum, que tanta falta nos hace. El anterior número, el 64, estuvo dedicado a Bolivia por el bicentenario de las acciones libertarias.

En Argentina, Página 12 en su sección "Ventana" que se publica los miércoles bajo la dirección de Washington Uranga, ha recogido tres o cuatro textos míos además de un comentario de Morelis Gonzalo sobre la "Antología de Comunicación para el Cambio Social".


Después de 25 años volví a colaborar con el servicio features en castellano de la Agencia Alemana de Prensa (DPA) que dirige mi colega y amigo "Gato" Salazar en Madrid, con artículos de temas culturales: el pintor y arquitecto guatemalteco Efraín Recinos, el acuarelista boliviano Ricardo Pérez Alcalá, el escritor ecuatoriano Jorgenrique Adoum, la pintora argelina Fatiha Rahou, el movimiento indígena latinoamericano, y el Plan Ceibal en Uruguay. La ventaja de este servicio de la DPA es que se distribuye y publica en varias decenas de periódicos y revistas de la región.


Ya di cuenta en otra nota del blog sobre el número especial de la revista Chasqui sobre Luis Ramiro Beltrán, donde aparece mi texto "Semblanza de un comunicador vanguardista". Chasqui, que se publica en Ecuador, es la revista de CIESPAL y ya llegó a su número 105, toda una historia.

En Gran Bretaña, la revista de Oxfam, Development in Practice publicó un número especial sobre la comunicación ciudadana, que coordiné junto a mis colegas Jethro Pettit y Juan Francisco Salazar. Allí aparece un texto introductorio con la firma de los tres, y además mi artículo "Playing with fire: power, participation, and communication for development". Daré cuenta en detalle sobre esta publicación en una próxima nota de este blog.

Varios libros publicados durante 2009 recogen colaboraciones mías, y no quiero dejar de mencionarlos aunque ya di o daré cuenta de ellos en detalle. El libro de Paulo Antonio Paranagua sobre el nuevo cine documental latinoamericano, "Miradas desinhibidas", recoge mi texto sobre "Inal Mama, sagrada y profana", de Eduardo "Chichizo" López, documental que aborda el tema de la hoja de coca y la cocaína desde varias perspectivas.

Un largo texto, "Modelo estratégico de comunicación para el cambio social y el desarrollo", se publicó en el libro de Sandra Hebe Massoni y Rafael Alberto Pérez (eds) "Hacia una teoría general de la estrategia: el Cambio del Paradigma en el Comportamiento Humano, la Sociedad y las Instituciones" (Editorial Ariel, Barcelona).

Mi cuento "Interior mina" fue incluido por Gaby Vallejo en la antología "Profundidad de la memoria", que publicó en Venezuela la Editorial Monte Ávila, con un tiraje respetable de cuatro mil ejemplares y la promesa de hacer otras cuatro impresiones del mismo número de ejemplares, hasta totalizar 20 mil. Todavía no recibí los que me corresponden como autor, pero cuando me lleguen diré más sobre ese libro.

Pierdo cuenta de otros textos sueltos. Salió algo en Canalé, la revista especializada en comunicación de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Y también en Bolivia, en Cuarto Intermedio, la revista de los jesuitas. Y una entrevista en Signo & Pensamiento, de la Universidad Javeriana de Bogotá, en Colombia. Probablemente tres o cuatro cosas más que no recuerdo en este instante.

30 diciembre 2009

Dos por uno en Casa Lamm


El título de esta nota podría también ser "Dos autores bolivianos en México", "Dos libros sobre comunicación", "o "Dos Moros en la costa"... o más solemne, "La comunicación antes de Colón y después de Brecht". 

Lo que importa es registrar que a fines de octubre  Luis Ramiro Beltrán Salmón ("el Niño de Oruro" o el "Moro" mayor para los amigos muy cercanos) y este servidor, (el otro Moro), presentaron sus libros más recientes a dúo en el propicio escenario de Casa Lamm, en Ciudad de México. Luis Ramiro presentó "La comunicación antes de Colón: Tipos y formas en Mesoamérica y los Andes", que investigó y escribió en co-autoría con otros investigadores bolivianos: Karina Herrera Miller, Esperanza Pinto S. y Erick Torrico Villanueva.  

Por mi parte hice la última presentación (hubo otras siete durante el año) de la "Antología de Comunicación para el Cambio Social: Lecturas Históricas y Contemporáneas", que investigué y coordiné con mi colega danés Thomas Tufte durante más de cinco años, y cuya edición en inglés vio la luz a fines del 2006.

Sobre la Antología no queda mucho que decir, puesto que se han publicado numerosas reseñas y entrevistas que se refieren al contenido de la obra. Este blog las ha registrado meticulosamente, aunque siempre con semanas de retraso.  En Casa Lamm me limité a dar algunos datos sobre el proceso participativo de elaboración de la obra de 1.414 páginas, que incluye 200 textos de 165 autores, prólogo de Carlos D. Mesa, y breves comentarios en contraportada de Alan Alda y Frei Betto. De hecho, Luis Ramiro es uno de los autores mejor representados en el libro.  Es el momento de reiterarlo: la edición en castellano es más completa y su impresión, que se hizo en los talleres de la Editorial Plural, en Bolivia, es impecable.

"La Comunicación antes de Colón" es la primera aproximación en libro sobre lo que era la comunicación en las culturas mesoamericanas y andinas antes de la llegada de los españoles. Es un libro riguroso, que le dedica mucho espacio para explicar el proceso mismo de la investigación del tema, así como para demarcar las relaciones entre la comunicación y la cultura. Los capítulos sustanciales son el cuarto y el quinto, donde se aborda respectivamente el tema de la comunicación en las culturas mesoamericanas y andinas. En ellos se describen todas las formas posibles, orales, espaciales, simbólicas o escritas que los aztecas, los mayas, los incas, los aymaras y muchas otras civilizaciones de nuestra región utilizaron para comunicar su historia y su cultura. Los límites entre los comunicacional y los cultural se borran en formas de expresión valiosas tanto por su expresión artística formal como por su significado.

La convocatoria para la presentación de los dos libros en Casa Lamm la hizo la representación mexicana de la Asociación Mundial de Radios Comunitarias (AMARC), con Aleida Calleja como principal gestora, y  la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (AMEDI), con el apoyo indispensable de la Fundación Friedrich Ebert (FES) de México.

Luis Ramiro presentó "La Comunicación antes de Colón" en detalle, capítulo por capítulo, reiterando que "la investigación de que proviene el libro tuvo por finalidad primordial la de comenzar a subsanar la extraña y aguda carencia en la literatura de nuestra profesión sobre nuestra comunicación anterior a la llegada de Colón. Aparentemente, ella se debía al desconocimiento y al desinterés presumiblemente heredados del menosprecio colonial que consideraba a nuestras originarias culturas bárbaras y ágrafas. Comprobamos lo contrario: 3.000 años antes de Colón había en México escritura alfabética."

Tuvimos la fortuna de contar con el concurso de destacados colegas mexicanos, especialistas de la comunicación, en calidad de comentaristas. El libro de Luis Ramiro fue presentado por Beatriz Solis Leree, quien empezó por "agradecerle su terquedad, su insistencia, su compromiso y energía y especialmente su acompañamiento y amistad en las diversas luchas por la democracia de la comunicación latinoamericana.  Su aporte como maestro de muchas generaciones nos ha permitido avanzar en la comprensión de este campo del conocimiento".

En su comentario citó algunos párrafos clave del libro, principalmente de sus conclusiones y añadió: "La propuesta del libro que hoy presentamos contiene no solo un importante viaje a nuestro pasado sino la invitación, o reto, de mirarlo con la óptica de los actos de comunicación que han estado ahí, siempre presentes, esperando a que descubriéramos en él los orígenes y fundamentos de lo que es el sentido de la comunicación latinoamericana."

Mi libro, la Antología, fue comentado por Raúl Trejo Delarbre, Presidente de AMEDI, quien desarrolló una aproximación crítica al concepto de comunicación para el cambio social.

*** Este blog empezó a publicarse a principios de marzo del 2006, año en que compartí 35 notas. En 2007 fueron 53 y en 2008 51. Este año, 2009, cierro con 57 notas, un poco más de una por semana.  No he querido saturar los casilleros de los amigos que me leen, y así será también en 2010. Nos vemos el próximo año, es decir, ya mero, como dicen aquí en México.

20 diciembre 2009

Placido Domingo en el Ángel


Estuve entre los 150 mil afortunados (200 mil y más dicen algunos medios, yo no los conté) que el sábado 19 de diciembre por la noche se dieron cita en el Ángel de la Independencia, en la Avenida Reforma, en Ciudad de México, para escuchar el concierto al aire libre de Placido Domingo. Estas son las ventajas de vivir en una gran ciudad que se puede permitir el lujo de cerrar su principal avenida para acoger a uno de los tenores más grandes de la historia.

Ser uno de los más grandes no hace de Placido Domingo un hombre altanero, todo lo contrario, su sencillez es apabullante y su calor humano conquista inmediatamente a su audiencia. Cuando empezó su concierto anunció a grandes rasgos el programa y añadió: "y luego nos quedamos cantando hasta que ustedes quieran"... Le tomamos la palabra y no nos movimos hasta las 23:10 de la noche cuando decidió retirarse, derrotado por la persistencia de los asistentes. Cada vez que preguntaba al público si quería más, un " sí" como un rugido llenaba la Avenida Reforma.


Nada más emblemático en esta ciudad que el Ángel de la Independencia, más aún en vísperas del Bicentenario de las campanas libertarias.  Si toda la Avenida Reforma es hermosa, el Ángel es su ombligo, erguido en lo alto de una columna, acompañado a poca distancia por Diana la Cazadora, en la siguiente rotonda hacia Chapultepec, y por Cuauhtémoc, en el cruce con la Avenida Insurgentes, hacia el otro lado.

Placido Domingo declaró su emoción de estar allí, en ese lugar preciso, para cantarle a la Ciudad de México donde vivió desde que tenía 8 años de edad. Recordó que hace poco más de 50 años se inició como cantante de ópera en el Palacio de Bellas Artes, en un papel menor en el musical "Mi bella dama" (My Fair Lady),  y para celebrarlo cantó en castellano "En la calle donde tu vives" (In the street where you live).

¿Como caben 150 mil personas entre la Glorieta de la Palma (que ahora ostenta el árbol de navidad más alto del mundo) y Diana la Cazadora? Confortablemente de pie o sentados sobre el suelo, gracias a una organización meticulosa del Gobierno de la Ciudad de México que auspició el concierto. El escenario gigantesco montado a los pies del Ángel, mirando hacia el oriente, parecía una pantalla de televisión en la distancia y Plácido Domingo apenas se distinguía a ojo pelado, pero en cambio, las seis pantallas gigantes instaladas a ambos lados de la avenida, y el potente equipo de sonido permitía disfrutar el concierto sin apelotonarse unos sobre otros.


El programa empezó con ópera, algunas de las más bellas canciones del repertorio de Plácido Domingo, a quien acompañaron además de la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de México dirigida por el Maestro Eugene Kohn, tres sopranos mexicanas, Olivia Gorra (quien ya cantó con Andrea Bocelli, entre otros), Eugenia Garza y María Alejandres, todas ellas con trayectoria internacional. La segunda parte del programa se dedicó a la zarzuela, y Placido Domingo recordó para todos que sus padres fueron grandes intérpretes de zarzuela y vinieron precisamente a México con ese motivo.


¿Cuantas veces ha cantado Plácido Domingo "Granada" de Agustín Lara, una de las primeras canciones que aprendió aún niño? Luego de entonar dos canciones de Carlos Gardel apareció en escena El Mariachi 2008 y Placido salió vestido de charro con un gran sombrero bordado en la mano. Más de cien mil voces lo acompañaron in crescendo cuanto entonó "Cielito Lindo" de Quirino Mendoza y Cortés, "Bésame mucho" de Consuelo Velásquez, y las canciones de José Alfredo Jiménez, "Ella" (me cansé de rogarte...), "Paloma querida" (yo no sé lo que valga mi vida...), y por supuesto "El Rey" (no tengo trono ni reina...)  Si hubiese techo sobre la Avenida Reforma se hubiera venido abajo durante esta parte del concierto, con canciones que  mexicanos y latinoamericanos de todos los rincones llevamos muy adentro.

Luego de dos horas y media sentado sobre el pavimento de la Avenida Reforma, debajo del Ángel, quedaron mis huesos y articulaciones un tanto maltrechos, pero cantando se alegran, cielito lindo, los corazones...



14 diciembre 2009

Gumucio presidente

Marco Enríquez-Ominami Gumucio tiene justificadamente un nombre largo. Es hijo de Miguel Enríquez, el fundador y principal dirigente del MIR chileno, asesinado con diez balazos por la dictadura de Pinochet en 1974, y de mi prima chilena Manuela Gumucio, periodista y directora del Observatorio de Medios FUCATEL, hija de Rafael Agustín Gumucio Vives, dirigente político que evolucionó de la Democracia Cristina hacia posiciones de izquierda en el MAPU. Marco creció con su padre adoptivo, Carlos Ominami, por lo que también lleva su apellido.

El fin de semana pasado los chilenos votaron en elecciones generales y uno de los tres candidatos más votados fue precisamente Marco Enríquez-Ominami Gumucio, que representa la propuesta más progresista, innovadora y de izquierda del espectro político chileno.  Los otros dos son el derechista y millonario empresario Sebastián Piñeira, accionista mayoritario de LAN Chile (entre muchas otras empresas), rodeado de simpatizantes de Pinochet, y el demócrata cristiano Eduardo Frei, ex-Presidente e hijo del expresidente Eduardo Frei Montalvo, quien fuera envenenado por agentes de la dictadura militar. Las encuestas de los últimos días le daban a Marco Enríquez-Ominami Gumucio 18%, pero al final obtuvo más del 20%, menos de diez puntos detrás de Eduardo Frei.

Marco se separó del Partido Socialista debido a la poca transparencia con que la Concertación –la suma de partidos de centro-izquierda que gobierna Chile desde el retorno a la democracia hace 18 años- manejó las primarias -impidiendo que Marco participara en ellas- para decidir en favor de la candidatura de Frei, demócrata cristiano cuyas posiciones con respecto a Pinochet han sido ambiguas.

Detrás de Marco salieron del Partido Socialista muchos militantes y dirigentes de la Concertación, apoyando su candidatura independiente, entre ellos el Senador Carlos Ominami, su padre adoptivo. Otras personalidades, como la Embajadora de Chile en Suiza, Carolina Rossetti, se expresaron públicamente a favor de Enríquez-Ominami Gumucio y rechazaron las presiones de su formación política de influenciar su voto y su posición pública a favor del candidato oficialista.

A pesar de una campaña bastante ácida contra Marco Enríquez Ominami Gumucio, tachándolo de "díscolo" o "niño terrible" y acusándolo de debilitar las aspiraciones continuistas de la Concertación, las encuestas mostraron una progresión continua en las intenciones de voto en su favor.  Cuando lanzó su candidatura no tenía más de 3%, y ahora, al llegar a las elecciones, terminó con un 20% de los votos. En cuatro o cinco meses más hubiera podido disputarle el segundo puesto al candidato de la Concertación. No cabe duda de que Marco será un presidenciable firme en las próximas elecciones. En Chile ya lo califican de "Obama chileno" por su estilo poco convencional y el uso que ha hecho en su campaña de los internet y las redes sociales electrónicas. 

A sus 36 años representa una aire de renovación en la izquierda chilena marcada por el peso de los antiguos liderazgos y la "momificación" generalizada en el ambiente político, inclusive el de la izquierda tradicional, que ha impedido que la Concertación saque ventaja de la fuerza con que llegó al gobierno. Todavía se preguntan los chilenos por qué la Concertación hizo tantas concesiones a la derecha para mantenerse en el poder.
En las próximas elecciones generales Marco se vería probablemente cara a cara con la propia Michelle Bachelet, que sale del gobierno con una popularidad arriba del 60% y con ganas de regresar luego de un periodo de descanso. La Bachelet tiene como presidenta más popularidad que su gobierno, uno se pregunta por qué, ya que al menos dos rasgos deberían poner su liderazgo "progresista" en tela de juicio: por una parte el trato violento y discriminatorio contra las comunidades mapuches en el sur del país, y por otra su personal vocación armamentista que hace de Chile el país que más ha gastado en armas en la región (¿será para combatir contra algún vecino o simplemente para contentar a los militares?).

Todo lo anterior viene a cuento en este blog personal por el parentesco Gumucio, que se remonta al origen cochabambino de la rama chilena de la familia. No faltó durante la campaña contra Marco Enríquez-Ominami Gumucio quienes (como un tal Francisco Figueroa Cerda, más perdido que perro en procesión) lo atacaron por su "pedigrí" boliviano, mencionando a sus parientes "millonarios" al otro lado de la frontera, lo cual tiene su gracia cuando conocemos la historia de la familia.

Los lazos de afecto familiar se han mantenido aunque 160 años se interponen entre los Gumucio de Bolivia y los de Chile. Para todos los efectos, Manuela y yo somos primos y eso basta para sentir una enorme complicidad con las aspiraciones presidenciales de mi sobrino. En todo este juego político no está exento el humor, según constaté la última vez que estuve con Manuela y Carlos Ominami en Santiago. Lejos de la solemnidad que encarna la cara de Frei, el rostro vivaz de Marco saca ronchas en sus enemigos por el solo hecho de ser joven y diferente.

El futuro político está abierto delante de Marco Enríquez-Ominami Gumucio, y qué bueno sería que un filósofo y cineasta llegue a la presidencia de Chile. Marco estudió cine en Francia en 1996 en la Ecole Nationale Supérieure des Métiers de l'Image et du Son (FEMIS, siglas de su nombre inicial: Fondation Européene des Métiers de l'Image et du Son), una escuela de estudios superiores que se creó a partir del Institut des Hautes Etudes Cinematographiques (IDHEC) donde yo me gradué como realizador de cine 20 años antes que Marco ingresara.


06 diciembre 2009

A la sombra del Ceibal

El ceibo es un árbol de sombra generosa y una flor sensual de rojo intenso; bajo su copa frondosa se cobija la gente para conversar y pasar de mano en mano el tradicional mate. Hay un ceibo delante de cada escuela rural uruguaya, su flor es el símbolo nacional.  También es un símbolo de esperanza y modernidad en Uruguay, porque la sigla CEIBAL corresponde al Plan de Conectividad Educativa de Informática Básica para el Aprendizaje en Línea, que está revolucionando no solamente el sistema educativo de los orientales, sino también su manera de vivir y de relacionarse con las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.
Uruguay ha sido el primer país del mundo que tomó la decisión de modernizar su sistema educativo mediante la entrega de una computadora modelo XO a cada niño y a cada profesor de la escuela primaria, en total 367 mil computadoras portátiles, con la particularidad de que fueron entregadas en propiedad a los niños, les pertenecen, se las pueden llevar a sus casas. No termina allí: 2.300 escuelas recibieron un servidor, y el plan garantiza conectividad gratuita con internet en todas las escuelas del país, en todas las bibliotecas y en todas las plazas públicas.


El 13 de octubre pasado tuve la fortuna de asistir en Montevideo a la entrega de las últimas 300 computadoras del Plan CEIBAL en la escuela Juan Antonio Lavalleja, en presencia de Tabaré Vázquez, el presidente uruguayo. Fue un acto emotivo, con más música que discursos, a pesar de que batía en pleno la campaña electoral. Tabaré no necesita de discursos políticos fogosos; a diferencia de otros presidentes latinoamericanos que hablan mucho y hacen poco, Tabaré habla poco y hace mucho; el Plan CEIBAL es una prueba de ello. Durante el acto hablaron las maestras, no los políticos, y lo que más hubo fue poesía y canciones, como aquella que Jorge Drexler creó especialmente para apoyar esta iniciativa: "A la sombra del Ceibal". En sus primeras estrofas dice:

Un cuadradito de cielo,
una ventana hacia el río.
Un río hecho de luz,
un río hecho de luz
y de pájaros en vuelo.

Yo quiero ser navegante
por el cielo austral,
yo quiero ser navegante
por el cielo austral
sin salir de mi remanso
a la sombra del ceibal.

El cuadradito de cielo, la computadora portátil XO es una joyita de tecnología educativa producto de las reflexiones de Seymour Papert, matemático sudafricano, y de la habilidad de Nicholas Negroponte, científico gringo de origen griego, ambos de MIT, de los que no se encierran todo el tiempo entre las paredes de su laboratorio. Negroponte no solamente diseñó la computadora más barata del mundo, a un costo de 100 US$ dólares, sino que además creó la fundación One Laptop per Child (una computadora portátil para cada niño), con una idea tan innovadora como la propia XO: "compra una y dona una", es decir por cada computadora vendida a 200 US$, se entrega otra gratuitamente a niños de bajos ingresos.

Apenas llegado a Montevideo vi la XO, verde como la esperanza, en manos de Abril y Facundo, los hijos de mi amigo y colega Gustavo Gómez, quienes me ofrecieron las explicaciones que yo necesitaba. La XO viene cargada con 16 "actividades" o programas que permiten a los niños escribir textos, realizar operaciones de dibujo y diseño con imágenes y tablas, crear animaciones y presentaciones interactivas, tomar fotografías, filmar y grabar sonidos, leer libros de autores nacionales incluidos en la "biblioteca" virtual, conocer la geografía de Uruguay, navegar en internet y descargar actividades, libros, juegos y música, chatear y enviar mensajes, crear mapas mentales para el aprendizaje… La conexión con internet se beneficia, además, del sistema MESH que permite optimizar la conexión a través de las otras computadoras de la red.

El desafío que tiene por delante el Plan CEIBAL en su próxima etapa, es la generación de contenidos locales, es decir, convertir a cada una de esas computadoras dispersas en la geografía uruguaya, en un polo de creatividad y expresión personal y colectiva.

Los pasos de Uruguay son seguidos de cerca por otros países. El libre acceso a las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación es más y más un concepto vinculado a la democratización de las sociedades. No es casual que un país socialmente tan avanzado como Finlandia, acaba de aprobar legislación que establece el derecho de todos los ciudadanos a disponer de banda ancha gratuita desde el año 2015. Uruguay está a un paso de lograrlo a través del Plan CEIBAL.

Sólo una visión de país de largo plazo y una firme decisión política pueden explicar el éxito obtenido en apenas dos años, desde que se entregaron las primeras computadoras en Villa Cardal, en 2007. El impacto del Plan CEIBAL es imprevisible a largo plazo; lo más obvio y cercano tiene que ver con la modernización de la enseñaza y el aprendizaje, con la inclusión ciudadana y la equidad social, así como la mediación entre la familia, la comunidad y el Estado.