25 septiembre 2018

Trampas y oportunidades

 Advertencia: al igual que las vacunas contra la A1H1, esta columna tiene validez de cuatro horas, nada más. 


La dinámica política vivida durante la tercera semana de septiembre se ha acelerado de tal manera, que cuando esta columna se imprima, ya veremos un nuevo escenario. Estamos inmersos en una feria de juegos sucios, donde han trucado los dados y tienen cartas en la manga para torcer el destino normal de los procesos. 

El partido de gobierno, luego de copar el sistema de justicia más corrupto (desde el ministro Quiborax para abajo: magistrados, jueces, fiscales, etc), nos ha mostrado que también tiene bajo control el Tribunal Supremo Electoral (TSE) que parecía ser la única esperanza de un poder autónomo. 


La última jugada sucia del MAS es la negativa del TSE a reconocer la personería jurídica de Sol.Bo, una de las cuatro agrupaciones políticas más importantes de Bolivia, con el objetivo de impedir su participación en las elecciones generales de 2019 y de bloquear posibles alianzas con otros candidatos de oposición. 

Pero las trampas del MAS son también oportunidades para la oposición. 

Se sabe ahora que las jugadas del TSE ya estaban pactadas con el gobierno. Quienes le dimos el beneficio de la duda a los vocales del órgano electoral nos sentimos traicionados, porque no han tenido el valor de cumplir con su obligación de pronunciarse sobre algo que no necesita discusión: Evo Morales y Álvaro García Linera no pueden ser candidatos. Punto final. 

Todo lo que toca Morales en los cuatro poderes del Estado que controla (Ejecutivo, Legislativo, Judicial y Electoral) lo pudre. Sucedió con las elecciones judiciales rechazadas por la mayoría de la población, y ahora con la Ley de Organizaciones Políticas del Tribunal Supremo Electoral (TSE), malversada entre gallos y media noche para violar la Constitución y habilitar la candidatura espuria del autócrata que se aferra al poder. 

Tal como se mira el tablero, la oposición no ha dado pasos serios para presentar una candidatura unida en la primera vuelta electoral. La trampa de organizar “primarias” por partidos lo único que hace es asegurar que se dividan más. Se habla de 25 siglas en trámite. Estupenda noticia para el MAS: mientras más siglas mejor. Algunos quieren medir sus fuerzas en la primera vuelta, con lo cual lo único que lograrán es atomizar el campo opositor y tender la alfombra para que el MAS gane, con o sin Morales. 


Las agrupaciones políticas que cuentan en la intención del voto opositor son las de Rubén Costas, de Samuel Doria Medina y de Luis Revilla. Si esos tres partidos acuerdan unirse para la primera vuelta electoral, pueden derrotar al MAS con el apoyo de innumerables movimientos ciudadanos independientes. Pero si por oportunismo, ego y ambiciones personales no van unidos a la primera vuelta, yo sería el primero en castigarlos con un voto nulo. 

Pero no depende solo de ellos: nuestra gente es apática e hipócrita. Cuando digo que esos dirigentes pueden hacerle frente a Morales, salen a criticarlos: “no pues, cómo Rubén Costa”, o “a Revilla nadie lo conoce en Santa Cruz”, o “la Sole no tiene experiencia”… y comentarios de ese tipo. Estoy convencido de que los que exhiben tantos reparos, en el fondo quieren que siga el MAS destrozando el país. 


A todos ellos les digo: cualquiera es mejor que Evo Morales: ¿Qué virtudes personales tiene el jefazo para ser indispensable (aparte de la suerte de haber recibido durante su gobierno más recursos que todos los gobiernos anteriores en la historia)? Carisma: cero. Inteligencia: cero.  Honestidad: cero. ¿Entonces? 

Morales, un animal político cuyo instinto es innegable, dejará hasta el último momento su decisión para ver lo que tiene al frente. Su única y verdadera preocupación es que si el MAS no gana las elecciones, tendrá que someterse a una avalancha de juicios de responsabilidad. Pero si logra dilatar los juicios que lo inhabilitarían y le hace la vida difícil al gobierno que surja de la oposición, regresará en hombros cinco años más tarde, o antes. 


Como con Banzer, todos recordarán una década de “estabilidad” económica, sin importar el costo que significó para el país. La gente no piensa en derechos humanos, en corrupción o en despilfarro en palacios y aviones. Muchos se benefician del lavado de dinero del narcotráfico y del contrabando. Ese sector incluye a la empresa privada de corbata: no le interesa que esto cambie. 

La consigna de “o nos unimos o nos hundimos” es muy cierta, pero lo difícil es saber en torno a quien. Si no hay una alianza generosa entre los principales candidatos, de nada habrá servido nuestro griterío callejero (o virtual) de #BoliviaDijoNo. 

Me queda claro que el desafío de ganar la presidencia no es tan importante como el de gobernar con una economía en declive y un MAS dispuesto a hostigar desde el primer minuto. 

(Publicado en Página Siete el sábado 22 de septiembre 2018)

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La continuación de la autoridad en un mismo individuo frecuentemente ha sido el término de los gobiernos democráticos. Las repetidas elecciones son esenciales en los sistemas populares, porque nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía.
—Simón Bolívar

20 septiembre 2018

Avenida de Las Américas

 Cada 11 de septiembre los medios de información suelen recordar la caída de las torres gemelas en Nueva York, que vimos en vivo y en directo por la televisión el año 2001, pero poco recuerdan que 28 años antes, casi tres décadas, ese mismo día se produjo en Chile el sangriento golpe militar de Pinochet contra el gobierno democrático del socialista Salvador Allende. 

Ese hecho histórico no lo vimos por la televisión pero pronto surgieron imágenes documentales de quienes registraron día a día las luchas de un pueblo que pretendió recobrar su dignidad y no lo dejaron. Además de cineastas chilenos como Patricio Guzmán (que estuvo en las calles durante todo el periodo de la presidencia de Allende entre 1970 y 1973), antes y después, otros cineastas internacionalistas brindaron su testimonio sobre del golpe, como lo hizo mi amigo francés Theo Robichet en Septiembre chileno (40 minutos, 1973), en plena represión militar.

Otro amigo de muchos años, el cineasta peruano Jorge Reyes, estuvo filmando en Chile pocos meses antes del pinochetazo, y después del golpe concluyó su documental Avenida de Las Américas (80 minutos, 1975) con entrevistas y documentos de archivo. Durante la filmación inicial trabajó con Charles Horman, joven periodista de Estados Unidos que fue apresado y fusilado por los militares chilenos el 18 de septiembre, en el Estadio Nacional de Chile, convertido en campo de concentración donde también fue mutilado y asesinado el cantante Víctor Jara, y muchos más.

Alfonso Gumucio y Jorge Reyes 
Conversé hace poco con Jorge Reyes –en el salón de té de la Mezquita de París, con motivo de la presentación de su documental en la Cinemateca Bolivia el 18 de septiembre, aniversario del asesinato de Horman.  Me contó que llegó pocos días después del asesinato del General René Schneider, el 25 de octubre de 1970, y permaneció en Chile durante buena parte de los tres años de la Unidad Popular. Allí conoció a Charles Horman, que había llegado a Santiago a mediados de 1972 con su esposa Joyce. Horman y Reyes trabajaron juntos en el guion del documental, que está dedicado a la memoria de Horman. En 1982 Costa Gavras hizo sobre Horman el largometraje Missing, con las actuaciones de Jack Lemmon, Sissy Spacek y John Shea (como Charles Horman).


Charles Horman 
“Mi colaboración con Charlie fue directa y duró varios meses. Nos presentó Walter Locke nuestro productor quien nos dejó manos libres para el guion. Buen investigador, buen periodista y buen cineasta, quería hacer un film que se titularía "La segunda independencia" donde evocaríamos a Balmaceda, Emilio Recabarren, las luchas sociales y la Unidad Popular”.

Con el apoyo de Joris Ivens quien había filmado antes en Chile y que era amigo personal de Salvador Allende, Jorge Reyes obtuvo tuve unos rollos de película en 16mm y una pequeña cámara con la que filmó entrevistas con obreros, campesinos y otros ciudadanos a quienes sistemáticamente preguntaba cómo vivían antes y después del triunfo electoral de Allende.

Ciertamente se trata de un film con una orientación militante, finalizado cuando la dictadura de Pinochet se hallaba consolidada en el gobierno, después de haber barrido con la posición política y popular, por eso su discurso no deja lugar a matices. Le pregunté a Jorge si hoy cambiaría algo de su documental:

“Nada, no le cambiaría ni un fotograma porque: a) es un documento histórico que exige rigor para el debate, b) recordemos que el deterioro de nuestras ideas progresistas no se debe a la fuerza de la dominación imperialista sino a nosotros mismos, c) con respecto a Chile, quiero recordar que nosotros fuimos al encuentro del socialista Salvador Allende y a toda su historia y con los años hemos asistido al abandono de las posturas socialistas y a la asimilación de algo que nosotros no somos: nacionalistas, que no es otra cosa que un chauvinismo disfrazado”.

Philip Agee, ex agente de la CIA 
Mi pregunta iba dirigida al tono del discurso, no a su contenido, y quizás es algo que me pregunto acerca de mi propio largometraje sobre la dictadura de Banzer: Señores Generales, Señores Coroneles, realizado en la misma época, dónde yo sí cambiaría el tono panfletario de la voz en off, para colocar un texto más reflexivo.

Luego de escapar a la represión y de pasar un tiempo en Argentina, Jorge Reyes llegó a New York para iniciar el montaje del film con el apoyo de Joyce Horman, de los padres de Charlie y Don Lancer, un camarógrafo y director de fotografía quien se ofreció a filmar las entrevistas, entre ellas las de la familia Horman, Daniel Ellsberg (el de los Papeles del Pentágono), la del ex agente de la CIA Phillipe Agee, a quien filmaron en Portugal y la viuda de Allende, entre otras. (Entrevisté a Agee en París, más o menos en la misma época).

A medida que nueva información se conocía sobre la naturaleza del golpe de Pinochet, Reyes la incorporaba en el montaje de su documental, por ejemplo la intervención directa de la ITT que entregó a la CIA 11 millones de dólares para promover acciones terroristas contra el gobierno de Allende. Philip Agee menciona las formas que tuvo la CIA para infiltrarse en los medios de información contrarios a Allende, en los militares y en sindicatos como los camioneros, que paralizaron el país, precipitando la sangrienta intervención de los militares.

Presos políticos durante el golpe militar
En la primera parte del documental, antes de presentar el golpe, Reyes evita la voz en off y construye el relato a través de entrevistas realizadas en Chile durante el gobierno de la Unidad Popular. Para contextualizar los episodios históricos prefiere utilizar títulos que explican las medidas tomadas por Allende para nacionalizar la minería y elevar el nivel de ingresos de la población más vulnerable. Allende había ganado las elecciones con 36.2 % de los votos, lo cual hacía que su gobierno fuera sumamente frágil.  Las amenazas de la derecha más conservadora eran permanentes, y no contribuía a la estabilidad del país la actitud beligerante de la extrema izquierda.
Al final, ya conocemos la historia… El ejército supuestamente con mayor “institucionalidad” de América del Sur se convirtió en el actor armado más represor y menos respetuoso de las leyes y de la Constitución. Las imágenes del bombardeo aéreo de La Moneda, el palacio presidencial, siguen estremeciéndonos. De allí salieron las últimas palabras de Allende que el pueblo chileno pudo escuchar en vivo por la radio: “Yo no voy a renunciar (…) pagaré con mi vida la libertad del pueblo. La historia es nuestra y la hacen los pueblos”.

Carmen Castillo, compañera de Miguel Enríquez
Avenida de las Américas se estrenó en 1975 en Montreal en un auditorio de la universidad con más de 800 personas. Reyes recuerda otra proyección memorable en Costa Rica con exiliados y gente del Frente Sandinista (en la época en que Somoza todavía gobernaba Nicaragua). “El film se distribuyó en Estados Unidos y luego fue vendido a Alemania, Dinamarca, Suecia y España, donde participó en más de un festival”, recuerda Jorge Reyes.

El 18 de septiembre se estrenó en la Cinemateca Boliviana ante un público reducido a unos cuantos espectadores maduros a quienes todavía les interesa la historia reciente. La memoria de los jóvenes, en cambio, es corta y apática. Toda una generación de autistas colectivos sumergidos en la pantalla de sus teléfonos celulares, ausentes del mundo y de la historia.

A pesar de su factura artesanal (que era como hacíamos las películas cuando carecíamos de medios de producción más sofisticados), Avenida de las Américas tiene un enorme valor testimonial que nos recuerda la crudeza de las intervenciones militares en América Latina y el valor de la vida democrática.

(Publicado en Página Siete el 2 de septiembre 2018) 
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No se mueve ninguna hoja en este país si no la estoy moviendo yo,
que quede claro.
—Augusto Pinochet

10 septiembre 2018

Titulares de Narcolandia

 Gobierno: hay coca y pozas de maceración en el Polígono 7. Intervienen un laboratorio de cocaína en Bolivia que producía 150 kilos diarios. En Mato Grosso interceptan aeronave con droga que salió desde Bolivia. Atrapan a narco boliviano que repartía droga en el norte argentino. Expulsan de Chile a 36 traficantes bolivianos. Policía decomisa en Baures cocaína valuada en $US 10 millones. Perú confisca 300 kilos de droga en avioneta boliviana. Brasil confisca droga de avioneta que salió de Bolivia. Baja la droga incautada hasta el 20 de junio, según el gobierno. El tráfico de cocaína se facilita con pilotos y redes cifradas. 


Procesan en Argentina a dos bolivianas por droga. Suegra de narco asesinado es asambleísta del MAS por Beni. Denuncian que narcos ahora compran lavadoras vía online. Gutiérrez, el narcoasesor que se codeaba con el poder. Acribillan con 15 balazos a un supuesto narco en Santa Cruz. Decomisan 516 kilos de cocaína en Huari, Oruro. Policía informa que desde los 80 el clan Guiteras opera con droga. Caen 3 bolivianas con droga en hotel de Santiago, Chile. 

Hallan en Brasil droga con etiquetas made in Bolivia. FELCN confisca 461,8 kilos de droga en la frontera con Perú. Se incautan 170 kilos de cocaína de dos camiones. Hallan 582 kilos de cocaína pura en estancia de excónsul del MAS. En Brasil sentencian al “narcoasesor” a nueve años de cárcel. Narco intentó matar a tiros a un “garante” de droga. Seis compatriotas a la cárcel en Chile por narcotráfico. La JIFE preocupada por ley que incrementa los cultivos de coca. 


En Malasia condenan a la horca a boliviano que llevaba droga en su estómago. Boliviano es detenido en Zambia por llevar droga. Pobladores de San Ramón liberan a 3 supuestos narcos. Detienen a dos bolivianas con 6.3 kilos de droga en Argentina. Hallan 264 kg de cocaína pura en Oruro. FFAA dicen que narcodetenido en Brasil era conscripto en 2015. La incineración de droga en el país aumenta en un año. UNODC pide que se identifique el origen de la droga incautada. 

Cae artesano con 100 pastillas de cocaína pura. Brasil confisca 800 kg de cocaína boliviana. Preocupada por la cocaína, la UE reenfocará su ayuda en la interdicción. FELCN halla 57.8 kilos de cocaína en una aplanadora. Decomisan $US 800 mil en cocaína rumbo a Brasil. Erradicación de coca baja en 40% respecto al año pasado. Un can halla cocaína oculta en sardinas y gelatinas. Atrapan a seis tragones de cocaína que iban a Chile.

Perú procesa a 11 choferes bolivianos por narcotráfico. Policía presume que la avioneta que cayó en Potosí llevaba cocaína a Brasil. En Perú retienen a 12 camiones bolivianos con cocaína en carbón. FELCN confisca droga valuada en $US 715 mil en una semana. Entre 10 y 20 narcoavionetas van a Argentina cada 15 días. Un can detecta 18 kg de cocaína que iban a Costa de Marfil. Operativo deja un narco muerto y dos avionetas confiscadas. Hallan 17 kilos de clorhidrato de cocaína en Tarija. La FELCN decomisa 755 kilogramos de droga en Santa Cruz. 

Atrapan a 7 mujeres que llevaban cocaína pura en sus polleras. Bolivia tiene 3 veces más reclusas por droga que el promedio global. Confiscan 37 kilos de cocaína en Puerto Acosta. Morales afirma que se legalizarán 20.000 hectáreas de hoja de coca. La delincuencia, principal efecto del aumento de cultivos de la coca. 69% cree que aumento de coca subirá la producción de cocaína. Encuentran laboratorio y 19 fábricas de droga en Santa Cruz. 7,5 toneladas de droga están valuadas en $US 379 millones e iban a EEUU. FELCN incrementó en 400% los operativos en los últimos años. Narcotráfico: dan de baja a un policía por asesinato de 4 personas. Hasta junio de este año se registraron 20 ajustes de cuentas. FELCN se incauta de 37 paquetes de cocaína. FELCN realiza operativos en frontera con Brasil. Sube en un 111% la incautación de clorhidrato de cocaína en 2015. Aprenden a exjuez que llevaba 30 kilos de droga. 


Perú derribará narcoavionetas cuyo origen y destino sea Bolivia. 5 casos de narcos vinculados al MAS perturbaron al Gobierno. Condenada a 10 años de cárcel hermana de diputada masista. Bolivia registra la reducción más baja de coca en 13 años. 60% del clorhidrato de cocaína incautado se produce en Bolivia. Decomisan 141 kg de droga en áreas rurales de Chuquisaca. Va a la cárcel excontratista de YPFB acusado por narcotráfico. 

Dos hermanos de diputada Arias (MAS) están presos por narcotráfico. Hallan dos megalaboratorios de cristalización de cocaína. En Viru-Viru policías hallan cocaína en piezas de ajedrez. Hallan seis fábricas y 19,5 kg de cocaína base. En 6 días la FELCN confiscó $US 638 mil en drogas. Romero confirma que masista fue esposa de capo de Cali y es madre de pez gordo. Gobierno desconoce venta de cocaína al cartel de Sinaloa. En Chuquisaca hallan cultivo de marihuana valuado en $US un millón. Bolivia es el punto estratégico del narco en la “cuenca cocalera”. La erradicación de coca baja en 40% y los cultivos suben en 14%. 


Cultivo de coca en parques nacionales aumenta en un 24%. La FELCN decomisó una tonelada de droga en Beni. Hallan 29 kg de cocaína pura en Cobija. Hallan cocaína pura líquida escondida en mayonesa. Confiscan 208 toneladas de droga en el primer semestre. La FELCN encuentra droga oculta en garrafas y extintores. Descuartizan el cuerpo de un tragón de droga. Confiscan 120 paquetes de cocaína y tres avionetas. Fuerza antidroga desbarata clan familiar en Potosí. Suben en 20% las fábricas de cocaína halladas hasta junio. Hallan 2t de droga en Chile que salieron desde Bolivia. 4 clanes con nexos internacionales se “lotean” Beni para el tráfico de droga. Cae narco detenido en 2012 y 2015 con cargas millonarias.


(Publicado en Página Siete el 25 de agosto de 2018)
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Cómo podemos enfrentarnos al crimen organizado.
Junto con la corrupción y el narcotráfico, ha constituido
una fuerza que no es paralela al Estado.
Es realmente un Estado dentro de él.
—Rigoberta Menchú

01 septiembre 2018

Cuando Pedro palpita

Pedro Susz (foto: Cecilia Fernández) 
  Detrás de la barba espesa, ahora canosa, y los lentes de montura gruesa que quisieran esconder la mirada, hay un hombre tierno que no se deja ver. Norma Merlo probablemente lo ha visto cuando se descuida. Conmigo no se deja.  Entonces lo intuyo, lo adivino detrás de la cordialidad de su trato, de su humor lacónico y de su voz a veces inquisidora. 

Pedro no se abre fácilmente y sin embargo Susz lo da todo de sí.  En su trabajo tesonero -primero en la Cinemateca y luego en el Gobierno Municipal de La Paz, lo da todo, menos su intimidad. 

Cada día se levanta a las 4:00 para escribir dos horas y luego ser el primero que llega a su oficina de Presidente del Concejo Municipal. Allí recibe pacientemente quejas frecuentes como las mías, como si él fuera responsable de todo lo que pasa en la ciudad. Tiene derecho a un vehículo oficial con chofer, pero no lo usa. Transita las calles de La Paz a pie o en transporte público. 

Su apariencia a veces distante y la cadencia de su hablar enfático puede asustar a algunos, pero es un hombre de una sola pieza, comprometido hasta el tuétano, de una honestidad prístina y de un envidiable tesón para el trabajo. 

Es tan sobrio que solo palpita fuera de su caparazón cuando juega el “tigre” en el Estadio Hernando Siles. El otro ventrículo de su corazón es para el cine que ve todos los días, como lo hacía Luis Espinal: casi cinco décadas de crítica de cine constante, destilada en los cuatro tomos de 40/24 Papeles de cine (2014), 2.850 páginas que aún no he terminado de leer, del mismo modo que me he puesto el desafío de adentrarme en la selva de 582 páginas de Para una filosofía de la insubordinación (2012). 

Pedro Susz es admirablemente íntegro. Nos inspira.  

(Publicado en la revista RascaCielos de Página Siete, el domingo 29 de julio 2018)


28 agosto 2018

Aerolíneas y sardinas

 Quedaron lejos los tiempos cuando en un viaje sobre el océano uno podía recostarse en la parte posterior del avión, donde había asientos vacíos para dormir plácidamente. Volar era soportable, los aviones ofrecían más espacio y las rodillas no chocaban con el asiento de adelante. 

Los aviones de hoy son latas de sardina, al menos en las rutas de esta parte del planeta. Hay que  estar en Asia para sentir la diferencia: 9 de las 10 mejores aerolíneas del mundo (5 estrellas) son asiáticas, mientras en América Latina y África están las peores. 

Antes teníamos opciones en la región: COPA, TACA, Avianca, LAN y otras. Pero las fusiones las han homogenizado hacia abajo: son todas peores. Desde que Avianca se comió a TACA la calidad del servicio ha empeorado. Esto sucede siempre con empresas ambiciosas que crecen muy rápido en rutas y pasajeros, pero no reinvierten su ganancia en un buen servicio. 


El nuevo aeropuerto de Bogotá parecía al principio el mejor. El hub de El Dorado prometía mayor comodidad para los usuarios, pero eso se acabó. En mis viajes recientes los vuelos de Avianca estacionan en “posiciones remotas” que son una tortura, porque de ahí apretujan en buses a los pasajeros y los llevan a “pasear” por las partes más feas del aeropuerto (donde manipulan la carga), antes de dejarlos en el área de desembarque, muy lejana a las conexiones. 

Lo que nos pasó hace dos semanas al regresar a La Paz es digno de Ripley: “aunque usted no lo crea”. Nos tuvieron dos horas de pie (por rel0j) a media noche dentro de un bus frente a la escalerilla del avión de Avianca, sin siquiera abrir las puertas para que entrara aire fresco. Dos horas padecidas por niños, mujeres embarazadas y adultos mayores. No nos regresaron a la terminal para sentarnos y ofrecernos refrigerio, como obligan las reglas. 


Como hormigas despistadas, los empleados de Avianca con chalecos naranja o verde limón correteaban de un lado a otro y se daban importancia pegando la oreja a sus radios de baja frecuencia y a sus teléfonos celulares, pero ninguno se atrevía a tomar decisiones. Al trote le daban vueltas al avión como si mirando una vez más bajo las alas fueran a resolver algo. Como saltimbanques de circo subían y bajaban la escalera, esperando que el jefe de payasos tome alguna decisión, mientras los viajeros aguantábamos estoicamente de pie. 


Apenas 3 o 4 nos quejábamos. En el mundo que yo viví como adulto los ciudadanos protestaban y si no nos atendían hubiéramos golpeado algún vidrio para hacernos escuchar. Ahora vivimos una sociedad de borregos domesticados, por eso las aerolíneas hacen lo que les da la gana y cuando uno escribe para reclamar contestan con una bonita carta: “esperamos que no vuelva a suceder”. Pero siempre vuelve a suceder porque por no pagar el derecho a una “manga” o puente, Avianca somete a sus pasajeros a la tortura del autobús. 

Avianca está en la categoría de las malas aerolíneas del mundo: 3 estrellas (no hay ninguna aerolínea que tenga 1 o 2 estrellas porque las compañías de seguros no las dejarían volar). En el mismo nivel está American Airlines, que es la lata más vieja de todas y suma retrasos y cancelaciones todos los días, y además vende más caros los asientos de ventanilla o pasillo. 


El maltrato al viajero se generaliza. Muy fresca, LAN pide a los pasajeros que lleven sus propios dispositivos con pantalla si quieren ver películas. Pronto pedirán que cada quien traiga su comida, como hacen los gringos, o la venderán a bordo. 

Las conexiones internacionales son penosas, porque vuelven a revisar a los pasajeros como si no los hubieran revisado al embarcar en el primer vuelo. Usan frases policiales torpes e imperativas: “saque la computadora, los zapatos, el reloj, las monedas, el celular…”). Y aún así… suena la máquina mal calibrada. En el aeropuerto de Lima unas muchachas que al parecer no tienen otro oficio en la vida, preguntan desde hace años: “¿De dónde viene y a dónde va?”  Mi respuesta es siempre la misma: “Pregúntele a la aerolínea”. 


Volar es un suplicio para quien ha abordado en cuatro décadas cerca de dos mil vuelos en todo tipo de aviones (en Papua Nueva Guinea tomé 26 vuelos en dos semanas). Me gusta arribar a ciudades y países que no conozco, pero preferiría usar el teletransportador de Star Trek antes que una lata de sardinas. 

Hay portales web para calificar a aerolíneas y aeropuertos: el más conocido es Skytrax. Úsenlo para denunciar el mal servicio. Sirve, aunque no lo crean.

(Publicado en Página Siete el sábado 28 de julio 2018)
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Si las aerolíneas están decididas a revertir la insatisfacción de los clientes,
y no solo centrarse en responder a los escándalos de los titulares,
la única solución es ofrecer un servicio fiable.
Cristina Sánchez (Forbes)


24 agosto 2018

El asalto del MAS

La repostulación ilegal de Evo Morales (foto La Razón)
 Un partido político ha copado el aparato del Estado y desvía recursos del erario sin rendir cuentas a nadie. Pero además, se ha apoderado de las vidas de funcionarios públicos para someterlos a través de presiones y chantajes. 

Amigos que trabajan en instituciones del Estado, me cuentan que la obligación de asistir a los actos de Evo Morales (en permanente campaña electoral), se ha perfeccionado a extremos que se asemejan a las normas coercitivas del Partido Nacional Socialista de Hitler o del Partido Nacional Fascista de Mussolini. No es casual que el MAS  haya comprado la sigla y el color que lo identifican, a un grupo de la Falange Socialista Boliviana, la ultraderecha histórica de este país. 


Lista de asistencia so pena de sanciones (foto ERBOL)
La obligatoriedad de rendir pleitesía al Movimiento al Socialismo (MAS) so pena de sanciones, es algo que todos los funcionarios del Estado acatan con temor. Sin duda hay en la burocracia estatal militantes masistas que por su obsecuencia política obtuvieron los puestos que ocupan, pero la mayor parte de funcionarios del Estado son profesionales y técnicos que pueden o no tener simpatías políticas, pero sobre todo quieren llevar un salario a su familia. 


Control de funcionarios públicos (foto El Deber)
Para ellos, el sistema de hierro impuesto por el MAS en el aparato del Estado se ha convertido en un peso difícil de cargar: o se someten humillados a las condiciones del partido que ha asaltado el Estado, o pierden su empleo. 

La asistencia a concentraciones políticas del MAS, sobre todo cuando aparecerá Evo Morales, es imperativa y controlada por lista. Cuando esos actos se desarrollan en otras ciudades del país, los funcionarios reciben una instrucción interna que determina si deben asistir, y si les toca hacerlo están obligados a pagar su transporte y su estadía, como ha sucedido en esta semana de celebraciones patrias. Los que tuvieron la mala suerte de ser escogidos para viajar a Potosí a aplaudir al soberbio presidente, incurrieron en todos los gastos. 


Eso no es todo: se los presiona para que se conviertan en militantes del MAS. En teoría es algo “voluntario”, pero a quienes han optado por no afiliarse les ha ido muy mal: en dos o tres semanas han perdido sus empleos y han sido reemplazados por otros aspirantes con menos principios y más voracidad. 

Para preservar su trabajo muchos se han hecho militantes del MAS, y ello significa que deben contribuir con una porción de su salario al partido político del presidente, como si no fuera el Estado que los contrata, sino el MAS.  Por eso podemos hablar de un asalto al Estado y de la apropiación delincuencial de los bienes del Estado por el partido gobernante. 


Persecución a quienes defienden la Constitución (foto InfoDiez)
No acaba allí la cosa… Para enfrentar la creciente presencia de ciudadanos que exigen respeto al resultado del referendo vinculante del 21 de febrero de 2016 y portan camisetas o pancartas con el emblema #BoliviaDijoNo, los ministerios han establecido turnos de seguridad y han convertido en comisarios políticos a técnicos y profesionales que en ocasiones son obligados a ejercer como agentes, detectar a los “infiltrados” que reclaman por la democracia, y sacarlos a empellones. Uno de esos profesionales me contaba que en cada concentración en la que había sido designado como agente de seguridad, rezaba para que no hubiera activistas de las plataformas ciudadanas, para no verse en el dilema moral de tener que enfrentar a sus propios amigos. 


El Estado entero se ha convertido en un feudo del partido que gobierna. Lo mismo se ve en las provincias y municipios que controla el MAS, e incluso en pequeños pueblos donde se fuerza a las autoridades locales originarias, a recibir con regalos al autócrata y su comitiva. A las comunidades indígenas, celosas de su identidad y de su cultura, se les obliga a tejer ponchos especiales para Evo Morales y ofrecerle presentes con un valor ancestral, no destinados a ser compartidos con cualquiera que viene a inaugurar una cancha o un pozo de agua. El autócrata presume de esos regalos como si fueran expresiones de cariño voluntarias. 


La foto es un montaje, un meme que circula en internet
Cuando visitó la ampliación del Museo Nacional de Arte, comentó alborozado que las nuevas salas podrían albergar su colección de ponchos… 

La primera víctima de la millonaria campaña de culto a la personalidad y fabricación del mito orquestada con recursos millonaros desde el Ministerio de Propaganda (mal llamado Ministerio de Comunicación), es el propio Evo Morales: se lo cree. Ni él mismo sospecha que sus escasas virtudes no están a la altura del endiosamiento de que ha sido objeto.

(Publicado en Página Siete el 11 de agosto de 2018)
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Servirse de un cargo público para enriquecimiento personal
resulta no ya inmoral, sino criminal y abominable.
Cicerón


19 agosto 2018

Pétalos de Rosa

Rosa Ríos (foto Página Siete)
 Solía verla casi todas las semanas después del medio día al terminar mis clases en la Escuela Andina de Cinematografía, pero no estaba en la puerta de su tienda de la Calle Jaén la semana anterior, ni tampoco paseando a su perro en las calles aledañas al Teatro Municipal. No la pude saludar el jueves, ni el viernes y tampoco la vi el lunes cuando salí de la Fundación Ukamau. 

Hoy me entero que Rosa Ríos fue internada de emergencia en el Hospital Obrero el sábado en la madrugada y que falleció en la madrugada del domingo 19 de agosto, al filo de la media noche, a los 83 años de edad. Y claro, me entristece no haber conversado más con ella cada semana, no haber pasado de los saludos y de algunas frases sueltas sobre teatro y cine. 

Ahora me pregunto si Rosita no llevaba a su perro hasta el Teatro Municipal para acordarse ella de las tablas en las que ejerció durante tantos años luego de jubilarse de la Policía Nacional. Curioso cambio de rumbo en una carrera profesional: de la policía al teatro, y luego al cine. En ambas actividades artísticas junto a grandes actores y directores del teatro y del cine boliviano. Más de cien obras de teatro con directores y actores como David Santalla, Raúl Salmón, Tito Landa, Ninón Dávalos, Agar Delós, Cacho Mendieta, Juan Barrera, Roberto Cuevas, Hugo Pozo, y tantos otros.  Y en el cine y la televisión, apareció en roles secundarios en una veintena de películas de Juan Carlos Valdivia, Rodrigo Ayala, Carlos Bolado, Thomas Kronthaler, Denisse Arancibia (“Las malcogidas”) y Marcos Loayza. 


Rosa Ríos (foto de El Diario)
Quizás fue Marcos Loayza quien la incluyó más veces en sus elencos. Le pedí un comentario: "Rosa estuvo siempre en nuestros trabajos. Desde 'Cuestión de fe', 'El corazón de Jesús hasta 'Averno', y muchos otros cortos que hicimos, por su capacidad actoral, pero sobre todo por el cariño que le tenemos desde siempre". 

En 2014 le contó a Milen Saavedra, de Página Siete, una bonita anécdota sobre su primera incursión en el teatro, cuando todavía estaba en la Policia Nacional: “En 1969  estaba destinada a  Identificación, que era en la calle Junín. Don Raúl Salmón tenía su radio Nueva América cerca, entre las calles Indaburo y Junín, y nos saludábamos todos los días. Un día, don Raúl necesitaba renovar su carnet con mucha urgencia, entonces le ayudé. Él me preguntó cuánto me debía y yo  le dije que nada, porque no le iba a cobrar.  Pero le pedí un favor, le dije que me invitara al teatro y aceptó. Me invitó al ensayo de ‘Conde Huyo’ en el Teatro Municipal y fui. Ahí vi  a Mery Rada, Agar Delós, Pablo Dávila, Rudy Betancourt y Tito Landa, los mejores actores de aquella época. Después, don Raúl me dijo que iba a hacer de la vendedora de sandwiches,  ése fue mi primer papel.” 


Rosa Ríos (foto Página Siete)
A pesar de los reconocimientos y los premios recibidos, nunca dejó la “Tienda Rosita”, en parte porque del teatro y del cine no se vive, y porque en ese pequeño espacio sobre la Jaén era donde atesoraba más recuerdos que abarrotes. La primera vez que me aproximé a ella hace unos años le pregunté si tenía chicles, y se sintió un poco pillada de sorpresa cuando me dijo que no tenía. Eso sirvió para iniciar la primera conversación. Para eso era la tienda de abarrotes, además de proporcionarle algunos ingresos, para recibir el reconocimiento de quienes pasaban y posaban junto a ella frente a la mirada curiosa de los turistas que no tenían idea de que se trataba de una conocida actriz boliviana.

Siempre la vi hacer honor a su nombre, no a las espinas sino todo lo contrario: el color de los pétalos. Solía vestir diferentes tonalidades de rojos y rosados, se sentía cómoda con esa gama de colores. Y la suavidad de pétalo caracterizaba su trato, al menos conmigo. Nunca la vi crispada ni molesta por algo. Mantenía siempre ese aire risueño no exento de picardía.


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Si es absolutamente necesario que el arte o el teatro sirvan para algo,
será para enseñar a la gente que hay actividades que no sirven para nada
y que es indispensable que las haya.
—Ionesco

Rosa Ríos durante la filmación de Averno (foto de Alejandro Loayza)


12 agosto 2018

Memoria interesada

  Tengo la seguridad de haberlo escrito antes: hacer teatro en Bolivia es cosa de locos. Quizás no lo dije con esas mismas palabras, pero me parece que ensayar una obra 30 veces para representarla solo 5 o 6 veces, no es cuerdo. 


En esa ecuación se topan dos actitudes contrapuestas: por una parte el deseo (heroico) de expresarse que tienen los autores, directores y actores de teatro, y por otra la indiferencia lastimosa e hiriente de un público boliviano que se abalanza con entusiasmo para ver el último bodrio producido en Hollywood, pero no tiene siquiera la curiosidad de acercarse a una obra de teatro (o a una película nacional, ya que estamos). 

Nadie pretende que en un país donde el paladar cultural de la gente se empobrece cada día y donde reina cada vez más la chabacanería y el mal gusto en la arquitectura y en las artes en general, las obras de teatro alcancen cifras de espectadores astronómicas. No quiero siquiera comparar nuestras pobretonas ciudades con capitales de lujo como Buenos Aires que cuenta con 186 salas de teatro, o Ciudad de México que ofrece 170 museos y 43 galerías. Comparemos con otras ciudades de “nuestro tamaño” y veremos lo mal que estamos a pesar del esfuerzo de artistas y creadores, y gracias a la política “cultural” del “proceso de cambio” que privilegia el fútbol y el Dakar por encima de lo demás.  


Lo otro que escribí en otra ocasión, es que admiro el tesón de Marcos Loayza, creador compulsivo que si no está haciendo cine está haciendo teatro, y en medio de ambas actividades dibuja compulsivamente en cuadernos que son ejemplares únicos de arte-objeto, maravillosos reservorios de expresiones que desbordan de ingenio, humor y belleza. 

No hace mucho que Loayza estrenó Averno, su reciente largometraje de ficción y ya nos provoca nuevamente con Desmemoriados, una obra de teatro escrita por él, con las actuaciones de Antonio Eguino, Raúl Pitín Gómez, Antonio Peredo y Mariana Vargas. No es casual que en el primer párrafo mencioné que en Bolivia las obras de teatro se ensayan 30 veces y se representan 5 o 6 veces, porque es exactamente lo que sucede con la obra de Loayza. 


El punto de partida de Desmemoriados es sencillo: Héctor, un octogenario interpretado por Antonio Eguino, visita a Manuel (Gómez), amigo al que no ha visto en medio siglo, desde las movidas décadas de 1960 y 1970. Recibido por un hijo desconfiado (Peredo), Héctor no acierta a explicar el motivo de su visita luego de tanto tiempo. Un whisky de por medio hace que suelte un poco su lengua para alegar que ha pasado muchos años tratando de encontrar a su amigo de juventud y que quiere verlo para darle un abrazo y hablar de cosas que vivieron juntos. 

Pero Manuel, en silla de ruedas, amargado por la vida y cascarrabias, no tiene ningún interés: “Quién es ese viejo, dile que se vaya”, le ordena a su hijo, mientras Héctor lo mira con paciencia y de rato en rato trata de abrir un resquicio en la memoria de su amigo, recordándole los alias que usaban cuando militaban en la guerrilla, los nombres de compañeros y compañeras y las acciones violentas que ejecutaban convencidos de que la lucha armada era el único camino. 


El hijo de Manuel se va enterando de cosas que su padre nunca le había contado, no porque las hubiera olvidado sino porque quería olvidarlas. La memoria de Manuel construyó un muro, la de Héctor construyó una ventana. Esa ventana que Héctor quiere abrir en el muro de Manuel parece motivada por nobles sentimientos: la amistad entrañable y la memoria compartida.  Quizás también por la soledad: uno se pone viejo y va perdiendo amigos del alma hasta que mira a su alrededor y se da cuenta de que ya no queda ninguno, o quizás queda alguno al que vale la pena buscar para sentir que el mundo no ha desaparecido por completo. Refrendar la memoria propia en la memoria de otros es una tabla de de salvación. 


Esos sentimientos parecen animar el reencuentro de Héctor con Manuel, y a ratos percibimos que la terquedad de Manuel podría ceder, que su memoria podría abrirse para –en medio de tanto resentimiento y amargura, restablecer un puente caído, recuperar con la memoria un horizonte de vida antes de que sea demasiado tarde. 

Sin embargo, hay un súbito agotamiento en la exploración que hace la obra sobre dos andamios que podían construir una historia sólida: la amistad y la memoria.  Los dos ejes hubieran permitido a Loayza desarrollar una narración interesante, pero quizás con el ánimo de darle fin (aunque es una obra de apenas una hora), Marcos introduce un elemento que echa por tierra los valores humanos para reducirse a los monetarios: Héctor confiesa que su acercamiento a Manuel luego de varias décadas tiene un objetivo interesado: que Manuel recuerde qué pasó con una maleta llena de dólares, producto de una acción guerrillera. 


Esto, si bien ayuda a concluir la obra, hace desmoronar los andamios. Cuando el diálogo parecía ponerse interesante y cuando Manuel daba señales de recordar y un brillo de memoria parecía reanimarlo, la obra concluye de manera abrupta con el asunto de la maleta: la memoria de Héctor era una memoria interesada, no una memoria generosa. 

En conversaciones que he sostenido con Marcos a propósito del final de su película Averno, ha admitido que le cuesta en sus obras definir cómo terminan. Esto se aplica también a Desmemoriados, donde pierde la oportunidad de hacer un ensayo sobre la memoria y también sobre la amistad. 


Desde la primera parte vemos que el director busca un camino sin encontrarlo plenamente. Los diálogos en las visitas de Héctor son repetitivos y dejan la impresión de que la construcción dramática no progresa. Cada personaje se aferra al mismo discurso: Héctor sin explicar el motivo real de su visita, Manuel echando de su casa al amigo y el hijo de Manuel buscando comprender qué es lo que une a ambos.  Los diálogos giran en círculo, no avanzan. 

En mi propia reconstrucción de la obra como espectador, yo hubiera esperado que las palabras de Héctor abrieran pequeñas ventanas en el muro tapiado de Manuel, y que esas ventanas terminaran multiplicándose hasta que ambos amigos recuperaran algo más valioso que una maleta llena de dólares: la memoria de una complicidad política y de una amistad que sobrevive al paso del tiempo. 


Las actuaciones son buenas, aunque la dirección de actores impone a Pitín Gómez ese personaje que no cede un milímetro de su posición inicial y repite hasta el cansancio las mismas frases. Antonio Eguino interpreta a Antonio Eguino, lo cual fluye con mucha naturalidad hasta en su manera de pedir un whisky. Al final, el personaje secundario de Antonio Peredo es el que muestra mayor versatilidad, más evolución y un cierto espesor sociológico. 

(Publicado en Página Siete el domingo 5 de agosto de 2018)

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Cada uno tiene el máximo de memoria
para lo que le interesa
y el mínimo para lo que no le interesa.
— Arthur Schopenhauer