07 enero 2007

Senso

Un regalo para los sentidos. La vista acaricia golosa la imagen, mientras la memoria evoca olores y sabores conocidos. Esta orquídea contiene toda la alegría de la belleza natural. Es el placer de los placeres.

05 enero 2007

Guatemala: ¿10 años de Paz…?

Se trata de una Paz bastante frágil, pues la guerra se ha trasladado a las calles y ya no tiene solamente un tinte político sino también de delincuencia común. Guatemala es un caso crónico de violencia de la más salvaje que se pueda imaginar. Para un país tan pequeño, las cosas que suceden en Guatemala superan a las que han sucedido en Colombia en los momentos más duros. En Colombia los enfrentamientos tienen que ver mucho con la guerrilla y el narcotráfico, mientras que en Guatemala con todo tipo de tráficos que no tienen nada de político.

Luego de 34 años de conflicto armado, el 29 de diciembre del año 1996 se firmó el Acuerdo de Paz Firme y Duradera, que consolidó el Acuerdo de Paz de Esquipulas, firmado en 1987. Luego de varios años de negociaciones lentas y difíciles, finalmente la guerrilla guatemalteca y el gobierno acordaron la desmovilización de las fuerzas guerrilleras y de una parte del ejército. Guatemala no aguantaba más una guerra interna tan sangrienta. Muchos todavía no lo saben, o no son conscientes de ello, pero en ese país centroamericano la guerra dejó un saldo de 200 mil muertos y desaparecidos. Todavía se encuentran cada cierto tiempo cementerios clandestinos con decenas y a veces centenas de restos humanos.

Dos detallados informes sobre derechos humanos fueron elaborados luego de la firma de los Acuerdos de Paz: el de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico (CEH), conocido como “Guatemala, Memoria del Silencio” (12 tomos), y el que elaboró para la iglesia católica Monseñor Gerardi, fundador y coordinador general de la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado (ODHA) y obispo auxiliar de la Ciudad de Guatemala. Monseñor Gerardi fue asesinado poco días después de la presentación del informe -en cuatro tomos- conocido como “Guatemala Nunca Más”, y oficialmente titulado “Informe para la Recuperación de la Memoria Histórica (REHMI)”. Ambos informes coinciden en las cifras y en apuntar a los responsables. El ejército fue el principal causante de las muertes, responsable por más de 95% de los abusos y crímenes. La política de “tierra arrasada” del General Ríos Montt, a principios de la década de 1980, hizo que comunidades mayas enteras fueran exterminadas. Frente a los 200 mil muertos y desaparecidos de Guatemala, los 30 mil de Pinochet y Videla aparecen como un dato menor.

Queda para el recuerdo del Acuerdo de Paz Firme y Duradera una preciosa moneda de un Quetzal, que cuando recién empezó a circular parecía de oro. Su diseño muestra a una paloma que emerge de la palabra Paz. La moneda ha sido muy manoseada en estos diez años, en el sentido literal como en el político. Ahora ya no luce su brillo de oro, ya no refulge. Es una moneda cualquiera, oscurecida por el tiempo, entre la demagogia y la desesperanza.

26 diciembre 2006

En Amman aman a AMARC

Me tomo la licencia poética del título para referirme al 9º Congreso de la Asociación Mundial de Radios Comunitarias (AMARC), reunido en la capital de Jordania, del 11 al 17 de Noviembre 2006. Fue un logro que este evento -que tiene lugar cada tres años- se hiciera por primera vez en un país árabe del Medio Oriente, donde las radios comunitarias son todavía inexistentes. Con 94 países representados, este fue sin duda el Congreso de AMARC más importante.

La delegación latinoamericana y caribeña que asistió al Congreso en Jordania, encabezada por Ernesto Lamas y otros miembros de la directiva de AMARC-ALC, mostró su nivel de compromiso y organización. Su peso en la Asamblea General fue determinante, sobre todo en las elecciones de la nueva directiva. Con cerca de 120 votos -entre presenciales y votos delegados por las emisoras afiliadas- América Latina y El Caribe estaban en condiciones de decidir el resultado electoral y, si lo hubiera querido nuestra región, en posibilidades de pasar “la aplanadora”. Sin embargo la madurez política hizo que la región apostara a fortalecer la gobernabilidad de AMARC a nivel mundial. Esto se tradujo en el apoyo a candidaturas de todas las regiones, en pos de una representación equilibrada. Las propuestas de América Latina, que además fueron decididas en diálogo con otras regiones, permitieron ratificar en la Presidencia de AMARC a Steve Buckley (Inglaterra), y elegir en la Vice-Presidencia de AMARC a Aleida Callejas (México), y en las cuatro vice-presidencias flotantes a Jim Ellinger (Estados Unidos), Sony Esteus (Haiti), Daoud Kuttab (Jordania), y Oumar Seck Ndiaye (Senegal). Mavic Cabrera (Filipinas) fue reelegida por la Red de Mujeres.

La Asamblea General de AMARC aprobó numerosas resoluciones propuestas por los delegados, algunas de las cuales tienen que ver directamente con América Latina. Se decidió enviar una carta al Gobierno y Parlamento de Uruguay donde se "solicita el rápido tratamiento y aprobación del Proyecto de Ley sobre Radiodifusión Comunitaria, ya que el mismo garantizará el pleno ejercicio del derecho a la libertad de expresión a través de los medios comunitarios y colocará a Uruguay como un modelo de las mejores prácticas en legislación sobre radiodifusión en todo el mundo". Con relación a la represión de las emisoras indígenas en Guatemala, se aprobó una resolución de solidaridad y un llamado al gobierno de Guatemala para que “cese inmediatamente los ataques a las radios comunitarias” y favorezca más bien su desarrollo a través de legislación y reglamentaciones adecuadas, en respeto a lo que establecen los Acuerdos de Paz firmados en 1996, la Carta Internacional de Derechos Humanos y las recomendaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

El 9º Congreso se cerró con broche de oro con el anuncio de que el Gobierno de la India decidió finalmente aprobar la existencia legal de las emisoras comunitarias. El impacto de esta medida puede ser enorme, dado que la India, con sus más de mil millones de habitantes, ejerce una influencia poderosa en el sur de Asia.

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22 diciembre 2006

Fidel y el cine

No hay cineasta latinoamericano que no haya pasado por el Festival de Cine de La Habana, que es el lugar de encuentro de todos. La generosidad cubana hizo que en las mejores épocas, en la década de los 1980s, fuéramos invitados año tras año, varios centenares de directores, guionistas, actores, técnicos, productores, directores de revistas de cine, miembros de asociaciones nacionales, y cineastas en ciernes, a participar en esa gran fiesta del cine. Tengo los mejores recuerdos de la década en que fui asiduo participante, a veces como cineasta y a veces como miembro del jurado de la sección de video o documental. Conservo un enorme agradecimiento para los colegas cineastas del ICAIC (Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfica), del ICRT (Instituto Cubano de Radio y Televisión) y de la Escuela de Cine de San Antonio de los Baños, que en diferentes oportunidades hicieron posible mi presencia en el festival.

Cada vez que estuve en La Habana -y no fueron menos de diez- fui tratado al igual que otros colegas con la mayor solidaridad por los compañeros cubanos o aquellos viviendo en Cuba, entre los que recuerdo con cariño a Lola Calviño, Julio García Espinoza, Santiago Álvarez, Manelo González, Pastor Vega, José Antonio Jiménez, Daniel Diez, Susana Sardiñas, Fernando Birri, y otros que podría citar aquí. Siempre me sentí a gusto en Cuba, como en casa.

Aunque no he vuelto al Festival en los últimos años, sigo de cerca su desarrollo y constato que a pesar de las dificultades económicas por las que ha atravesado Cuba durante el periodo especial, su importancia se mantiene. El cine ha sido siempre favorecido por el proceso revolucionario y en especial por Fidel. No olvidemos que uno de los primeros decretos del gobierno de la Revolución fue la creación del ICAIC, y que Fidel personalmente le dio al cine cubano y latinoamericano un apoyo enorme: la creación del ICAIC, el Festival, la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano y la Escuela de Cine en San Antonio de Los Baños.

Fidel solía ver en privado las películas de cada Festival, de modo que estaba al tanto de las nuevas producciones de la región. Por las noches, mantenía largas conversaciones hasta la madrugada con los directores y actores invitados, tanto de América Latina como del resto del mundo. Me tocó leer o escuchar los comentarios llenos de admiración de Jack Lemmon, de Robert de Niro, de Gian María Volonté y de Harry Belafonte –quizás el más asiduo participante no latinoamericano- luego de esas largas sesiones nocturnas con Fidel. Tuve el privilegio de estar, creo que fue el año 1985, en su discurso de clausura en el Teatro Carlos Marx, que duró cinco horas que apenas sentimos pasar, porque habló con un conocimiento extraordinario del cine. Una de esas noches, como lo hacía cada año, Fidel nos recibió en el palacio. Uno por uno nos dio la mano con paciencia, sencillez y cortesía asombrosas (¿donde está mi foto con Fidel, compañeros cubanos?, no tengo ninguna a pesar de haberlo saludado tres o cuatro veces).

El Festival era una fiesta que duraba 24 horas cada día. Casi no dormíamos. En las mañanas había conferencias de prensa, encuentros entre cineastas o actores, deliberaciones de los jurados, muestras de carteles, presentaciones de libros y otras actividades en simultáneo, de modo que era imposible asistir a todas. En las tardes, hasta la media noche, en varias salas de la ciudad se proyectaban las películas del festival, cerca de 500 obras, largometrajes de ficción o documental, cortometrajes de toda clase, animaciones y videos, prácticamente todo lo producido en nuestra América Latina, pero también películas de otras regiones. Y a partir de la media noche, las fiestas extraordinarias de las que conservo una memoria dulce. Al lado del Teatro Carlos Marx, en el Cristino Naranjo, uno podía disfrutar en 6 o 7 espacios diferentes, animados por las mejores bandas de música. En el segundo piso estaba el formidable trompetista Arturo Sandoval (hoy en Miami), en el espacio abierto de afuera sonaban los inmensos altavoces de los Van Van, y junto a la playa y a la piscina otros grupos de música extraordinarios animaban la fiesta. El entusiasmo de cubanas y cubanos era contagioso, hasta yo me atrevía a bailar. Esas fiestas duraban hasta las 3 o 4 de la madrugada.

Además de disfrutar las películas, uno gozaba del ambiente de camaradería que se instalaba en los lugares del Festival. El Hotel Nacional era un sitio mágico de encuentro, pero también el Capri y el Habana Libre. Los mojitos nocturnos aparecían sobre las bandejas que circulaban los mozos, y desaparecían en un santiamén.

La salida de un nuevo número de la revista Cine Cubano, en papel periódico, era un acontecimiento, así como los carteles de las películas cubanas, hermosos, diseñados por el formidable Bachs, por Coll, Julio Eloy, Niko, Iglesias, Reboiro o Coni, entre otros artistas que derrochaban talento y humor. Conservo varios de ellos, impresos en serigrafía, con esa nobleza de la tinta espesa que los hace únicos.

02 diciembre 2006

Daniel Ortega, pink

Lo que está sucediendo en Nicaragua con la Victoria de Daniel Ortega (pero no del sandinismo) es lamentable. Ortega fue a las elecciones agitando banderines rosados, abandonando la bandera rojinegra del sandinismo de Sandino. Ganó las elecciones invocando a Dios y abrazándose con el reaccionario Cardenal Obando. Logró una mayoría simple de votos modificando la constitución de manera que pudiera ganar con apenas el 30% del apoyo de los electores. Llevó adelante la fórmula ganadora nombrando como candidato a la vice-presidencia a un dirigente de la Contra, que tantos jóvenes nicaragüenses asesinó durante la guerra. Llegó a las elecciones con un discurso ambiguo y traicionero, donde ofrece un país con ricos y pobres “que vivan en paz” y donde prácticamente pidió perdón a Estados Unidos y a la derecha de Nicaragua por haber liderado en el pasado un movimiento revolucionario que intentó transformar a ese país y acabar con la injusticia. Ahora, Ortega vestido de rosado, transa y traidor al sandinismo, asumirá la presidencia de Nicaragua para no cambiar nada.

Para la memoria, es imprescindible leer y guardar lo que escribió Celia Hart, lo que escribió Ernesto Cardenal, lo que escribió Sergio Ramírez y otra gente fiel al sandinismo de Sandino, no al oportunismo del danielismo. Yo mismo escribí algo sobre el tema: Ortega, el manipulador.

Algunos de mis amigos nicaragüenses tienen “esperanzas” de que Daniel Ortega volverá a ser el revolucionario de antes, se ilusionan con que Ortega cambio de discurso solamente para ganar votos, pero que su corazón sigue siendo sandinista. Creen que la bandera rojinegra volverá a ser enarbolada por el FSLN. Yo creo que se equivocan. Creo que en menos de un año se darán cuenta de la realidad. Los danielistas son ahora burgueses bien acomodados, han amasado fortunas y tienen intereses personales que defender. No les interesa más el cambio social y menos la revolución.

25 noviembre 2006

WCCD

A fines de octubre tuvo lugar, en Roma, el Congreso Mundial de Comunicación para el Desarrollo (WCCD por sus siglas en inglés). He estado en innumerables eventos internacionales sobre comunicación durante las dos últimas décadas, pero éste tuvo características especiales que lo hacen único: fue convocado por el Banco Mundial, por la FAO y por The Communication Initiative, organizaciones que tienen diferente naturaleza y poco en común en su enfoque sobre el desarrollo. Entre los 700 participantes había funcionarios de gobierno, de organismos internacionales, de ONGs, de redes de comunicación, de todas las regiones del mundo. El WCCD corría el riesgo de convertirse en una torre de Babel donde cada delegado hablaba su propia lengua y expresaba sus ideas sin importarle lo que dijeran los demás. De hecho, es lo que sucede en mucha reuniones internacionales, pero hubiera sido triste que sucediera lo mismo en un congreso sobre comunicación, donde el diálogo tendría que ser central.

Después del Congreso escribí mi comentario al respecto.

17 octubre 2006

Alfonso Gumucio Reyes

Hoy se cumplen 25 años de la muerte de mi padre. Falleció el 17 de octubre de 1981 en La Paz, luego de varios años de padecer un enfisema pulmonar que lo dejaba sin oxígeno. Fumador empedernido desde sus 14 años, sufrió las peores consecuencias de esa costumbre. Su médico le había aconsejado dejar los inhóspitos 4 mil metros de altura y trasladarse a Santa Cruz para vivir. A él le encantaba Santa Cruz y durante su gestión en el Estado, de 1952 a 1964, le había dedicado –como Presidente de la Corporación Boliviana de Fomento y más tarde como Ministro de Economía- muchos de sus grandes empeños de desarrollo, entre ellos el ingenio azucarero de Guabirá, las carreteras al oriente, las migraciones de agricultores, el proyecto Todos Santos… Pero en esta ocasión le respondió al doctor:Prefiero vivir 3 meses en La Paz, que 6 meses en Cochabamba y 9 en Santa Cruz”.

También le faltaba oxígeno por otras razones. Cuando en 1964 se produjo la traición y el golpe militar del Gral. Barrientos, mi padre sufrió otra pérdida: el país. Vio cómo muchos de sus proyectos de desarrollo eran abandonados. Regresó del exilio en 1967, sólo para que los esbirros de Barrientos le arriaran una paliza que le partió dos costillas. Lo metieran preso en el Panóptico durante tres meses y allí hizo amistad con los dirigentes de la Federación de Mineros que sufrían la misma suerte: Simón Reyes, Irineo Pimentel, Alberto Jara, Víctor Carrasco, otros, a quienes ofrecía charlas sobre la economía nacional.

Años después, otro golpe del Coronel Bánzer lo hizo distanciarse del MNR. Le dijo al Dr. Víctor Paz Estensoro, con todo el respeto y la amistad que los unía, que él no estaba dispuesto a aliarse con los militares. Para el Dr. Paz, sin embargo, esa alianza le iba a permitir revivir al MNR, según me dijo alguna vez. Desde la sociedad civil, mi padre trabajó hasta sus últimos años. Con una barba blanca y crecida que lo hacía parecer un patriarca de 90 años (pero murió cuando tenía apenas 67 años) trabajó como contratista de la Empresa Bartos en la carretera del Chapare que él había proyectado. Fue también director de una consultora, el Centro Boliviano de Productividad Industrial.

El golpe del militarote corrupto Luis García Meza impidió que yo acompañara a mi padre el día de su muerte, pues me encontraba en el exilio y no podía regresar al país. La última foto que conservo a su lado fue tomada en la Embajada de México en La Paz, donde estuve asilado un par de meses.

Los bolivianos honestos y dignos lo recuerdan como un visionario de la economía de Bolivia, que supo impulsar los grandes proyectos de desarrollo a través de una administración rigurosa e impecable, guiada por la ética y por la noción de servicio al país. Fue un funcionario del Estado que manejó cientos de millones de dólares para proyectos importantes, y uno de los dirigentes que nunca se enriqueció. Murió en la misma casa alquilada, en la calle 6 de Obrajes, donde había vivido desde 1954.

12 octubre 2006

etcétera

Entre las revistas de comunicación de América Latina, la mexicana etcétera ocupa un lugar especial. Desde noviembre del año 2000 es una revista mensual, que además de tener un tiraje de 5 mil ejemplares, está disponible íntegramente en el web. Con un centenar de páginas en cada número, la revista que dirige Marco Levario Turcott –y que antes dirigió Raúl Trejo Delarbre- es una mina de información y ofrece cada mes abundantes artículos de análisis sobre temas de actualidad en el mundo de la información y de la comunicación. No es una revista académica, sino una publicación más ágil en su contenido y en su diagramado, gracias a un equipo editorial competente que encabeza Julio Chávez Sánchez como editor, y Manuel Martínez Ortiz como diseñador.

En el Consejo Editorial destacan los nombres de conocidos especialistas de la comunicación latinoamericana y europea: Jesús Martin Barbero, José Marques de Melo, Roman Gubern, Armand Mattelart, Miquel de Moragas, Antonio Pasquali, Carlos Monsivais, Enrique Sánchez Ruiz, Néstor García Canclini, Fétima Fernandez Christlieb, y Bernardo Díaz Nosty, entre otros.

El número más reciente es sobre el tema central de “Periodismo y Transparencia”, y el de agosto 2006 está dedicado al análisis de la transparencia en la información. Consecuentemente, se publicó con una tapa de plástico totalmente transparente, y en su interior una tabla que detalla los costos de la revista en los rubros de producción, distribución, administración y salarios.

En dos oportunidades etcétera me ha solicitado colaboraciones este año. He tenido el gusto de contribuir en agosto con un texto acerca de la “Televisión Comunitaria” y antes, en el número de junio 2006, con el artículo “Arte de equilibristas”, sobre la sostenibilidad de las radios comunitarias.

Este mes de noviembre, etcétera cumple seis años de su segunda época como revista mensual especializada en comunicación. Eso significa 72 números con un capital inmenso de análisis para todos quienes se interesan en las relaciones entre comunicación, medios de información y política.

20 septiembre 2006

Nuevo libro: la Antología

Durante los últimos tres años una buena parte de mi tiempo lo dediqué a una obra que acaba de publicarse en su primera edición en inglés: Communication for Social Change Anthology: Historical and Contemporary Readings. Es una satisfacción personal ver ahora el libro publicado. Se trata de una antología de textos de comunicación para el desarrollo y el cambio social, que mi colega Thomas Tufte (de la Universidad de Roskilde en Dinamarca) y yo hemos seleccionado luego de revisar toda la bibliografía sobre el tema. El resultado de ese trabajo es un volumen de 1,100 páginas, que contiene 200 textos de 150 autores de todo el mundo, y por primera vez, muchos de América Latina, Asia y Africa, que por diversos motivos quedan siempre al margen de este tipo de estudios.

La edición en inglés lleva en la contratapa un par de comentarios de Alan Alda, actor y director de cine, y de Graca Machel, la líder mozambiqueña, actual esposa de Nelson Mandela.

El campo de estudio de la comunicación para el desarrollo y el cambio social fue dominado durante muchos años por las teorías de profesores universitarios de Estados Unidos. En las universidades de América Latina se siguen aprendiendo los textos de pioneros como Wilbur Schramm o Everett Rogers, sin embargo, no se conocen suficientemente los aportes de los propios pensadores latinoamericanos que desde los años sesenta, como Antonio Pasquali, aportaron al campo con un pensamiento lúcido y muy avanzado para su tiempo.

La Antología, cuya edición en castellano saldrá a principios del 2007, pretende justamente demostrar que América Latina, Asia y África han generado pensamiento importante sobre el campo de estudio de la comunicación para el cambio social, además de centenares de experiencias que nutren esas teorías.

13 septiembre 2006

Día de la semilla

Evo Morales fue recibido con honores y mucho cariño en Guatemala. Las expectativas en este país de mayoría indígena eran enormes. La visita del Presidente de Bolivia se dio en el marco de la inauguración de la VII Asamblea Ordinaria del Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina. Yo estuve allí con la esperanza de ver a un Evo diferente.

Fue un acto hermoso en el que los mayas expresaron la riqueza de su espiritualidad y de sus profundos valores humanos ancestrales. Mayas de habla k’iché, q’eqchi, kaqchikel, tz’tujil y de las otras comunidades mayas ocuparon el Palacio de la Cultura esta noche, impusieron su sello en este día tan especial para ellos. No es frecuente asistir a un evento como este en Guatemala, donde el poder de los ladinos es omnímodo y el racismo campea todavía. Esta vez, el símbolo del primer presidente indígena de Bolivia los convocó poderosamente.

La ceremonia empezó con una invocación a los dioses mayas, y una interpretación de la importancia de este día en el calendario. El martes 12 de septiembre es el día de la semilla, un día propicio para iniciar la siembra de maíz, es un día auspicioso para proyectos, nuevos caminos y recorridos. La cosmovisión maya se expresó a través de varios oradores, incluso del Vice-Presidente Eduardo Stein, que sin ser maya es un profundo conocedor de la cultura indígena, y en este gobierno es quien ha promovido la multiculturalidad y el acceso de los intelectuales mayas a puestos de responsabilidad en el gobierno. articulo completo