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30 enero 2008

Mujeres de Pastapur

Empiezo el año con algo nuevo, un documental (27 minutos) que filmé en la India en noviembre del 2007 y terminé en La Paz en enero 2008 con el apoyo en la edición de Alfredo “Bis” Ovando y su productora NICOBIS (es decir, toda la familia).

El video fue filmado en aldeas alrededor del distrito de Zaheerabad (Estado de Andhra Pradesh), una de las zonas más empobrecidas de la India, a pesar de su cercanía a Hyderabad, una de las cuatro ciudades tech de ese país, donde se asientan las grandes empresas y proyectos de tecnología cibernética.

Lo que hice allí fue seguir durante varios días a un grupo de mujeres de la casta dalit (antes llamadas “intocables”), campesinas analfabetas que hace diez años se dotaron de instrumentos de comunicación participativa, video y radio, como parte de su lucha por conseguir la autonomía de sus comunidades.

Son mujeres que sufrían una triple discriminación, por su casta, género y condición económica, pero que ahora a través de la comunicación y participación en los asuntos que importan a sus comunidades, se han ganado el respeto de ellas, porque contribuyen en el desarrollo y en el fortalecimiento de la identidad cultural.

03 diciembre 2007

Video comunitario en Pastapur

Decíamos en la nota anterior que una de las autonomías que se aspira a lograr en el marco del proyecto de DDS es la autonomía en comunicación. Dos pasos importantes se han dado desde hace diez años, bajo el rótulo de Community Media Trust: el establecimiento de un grupo de video comunitario, y de una radio comunitaria. En ambos casos, la responsabilidad está exclusivamente en manos de mujeres, y precisamente aquellas más pobres y marginadas, las mujeres de la casta dalit (antes llamados “intocables”) casi todas analfabetas, de esos distritos.

Pasé un par de días con ellas, con Laxmamma y con Pula, filmando en las comunidades un documental sobre medicina tradicional. Son una demostración viva de que el derecho a la comunicación puede ser ejercido por todos, incluso de aquellos que han sido marginados del sistema educativo o que sufren discriminación (en este caso doble: por dalit y por ser mujeres).

La soltura con la que se desenvuelven las mujeres con la cámara y la puesta en escena es notable. Para ellas, cambiar el azadón que utilizan en sus huertas por la cámara es un acto cotidiano. Ciertamente, ellas reconocen que el hecho de ejercer la comunicación a través del video o de la radio, las ha convertido en ciudadanas prominentes dentro de su comunidad. La otra gente las toma en serio y las admira.

La seriedad con que encaran su trabajo se refleja en el catálogo de casi 60 documentales realizados entre 2002 y 2006. Uno de ellos, sumamente conmovedor para mi, muestra el viaje que un grupo de estas mujeres hizo a una comunidad andina del Perú, y los intercambios que se establecieron con campesinas peruanas que solamente hablaban quechua, de la misma manera que las mujeres de Pastapur no hablan otra cosa que no sea telugu.

La Radio Comunitaria Sangam, montada con un apoyo inicial de UNESCO, es otra faceta de ese trabajo comunicacional. Bajo la batuta de dos jóvenes mujeres, Algole Narasamma y la otra apodada “General” Narasamma por su carácter decidido y voluntarioso, la radio está desde hace seis años lista para salir al aire, lo cual no ha sido posible porque el gobierno no ha concedido aún la respectiva licencia, de acuerdo a la ley aprobada hace un año. Mientras tanto, las trabajadoras de radio no se quedan de brazos cruzados, sino que han producido más de 400 horas de programación.

Asistí a una sesión de grabación de música local en la que “general” se desenvolvía con la misma solvencia que las mujeres del grupo de video. Aquí se entiende perfectamente que la radio comunitaria es un medio que alienta la participación en el desarrollo, promueve la democracia local y contribuye a consolidar los derechos humanos, la cultura y la identidad.

28 noviembre 2007

DDS – Proceso de cambio social

A 100 kilómetros de Hyderabad, en el pueblito de Pastapur, está la sede de Deccan Development Society (DDS) uno de los proyectos de participación comunitaria más interesantes de la India. Quizás la palabra “proyecto” es muy restringida, incluso peyorativa para referirse a un proceso de cambio social que empezó en 1983, hace casi 25 años, por iniciativa de P.V. Satheesh, un ex productor de televisión que un buen día decidió que quería hacer algo que realmente sirviera a los más pobres, a los marginados.

Desde entonces su trabajo de hormiga ha dado frutos importantes en el marco de los objetivos que se fijó este proceso desde su inicio: lograr la autonomía de las comunidades locales en siete aspectos fundamentales que incluyen la producción alimentaria, la agricultura, las semillas, el manejo de recursos naturales, el mercado, la salud y la comunicación.

Tuve el privilegio de ser invitado por P.V. Satheesh a visitar las actividades de la organización a principios de noviembre. Fui con mi colega Vasuki, profesor de cine en la Universidad de Hyderabad. Naturalmente, solamente pude ver un poco, pues el programa abarca cuatro mandals (como cantones) en el distrito de Medak: Zaheerabad, Raikode, Jharasangam y Nyalkal. Yo me interesé sobre todo en las actividades de comunicación, que comentaré en una próxima nota., pero también estuve en los campos de cultivo, donde no se utilizan fertilizantes químicos, en el banco de semillas, que las comunidades atesoran como si adentro hubiera lingotes de oro, y pude conocer el “Café Etnico”, un restaurante donde solamente se sirven alimentos orgánicos.

La visión que tiene DDS es de fortalecer los grupos locales para consolidarlos como “órganos vibrantes de gobernabilidad local” y asociarlos de manera que puedan ejercer presión a favor de las mujeres, los pobres y los dalits (antes llamados “intocables”, la casta más baja). En un país gigantesco como la India, donde las diferencias entre ricos y pobres son abismales, estos procesos de participación en las comunidades más empobrecidas son estimulantes.

22 noviembre 2007

Otras Voces

Durante el Simposio CMS Symbols al que asistí en Hyderabad, se presentó el libro recién editado Other Voices: the Struggle for Community Radio in India (Otras Voces: la lucha por la radio comunitaria en India), de Vinod Pavarala y Kanchan K. Malik. Vinod, a quien conocí hace dos años en Bangalore, es el Decano de la Facultad de Bellas Artes y Comunicación en la Universidad de Hyderabad, y Kanchan es doctorada de esa misma facultad.

El desafío para ambos era abordar el tema de la radio comunitaria en India, cuando en la realidad todavía no existe ni una sola. Es realmente una paradoja contar con un libro de 320 páginas sobre el tema, antes de que se produzca la eclosión de radios comunitarias. Pero ese es realmente el valor de esta obra, pues se adelanta a los hechos, y lo hace de manera crítica.

A fines del 2006, cuando nos encontrábamos en Amman, Jordania, en la clausura de la Asamblea General de AMARC (Asociación Mundial de Radios Comunitarias), llegó la grata noticia de que el gobierno indio (y no “hindú” como escriben algunos periodistas ignaros) acababa de aprobar la Legislación para Radios Comunitarias. Esto significaba mucho para el movimiento mundial, ya que si India es capaz de hacerlo, su influencia en todo el Asia sería determinante. Como se sabe, Asia ha sido la región más lenta en el desarrollo de radios comunitarias, debido a los regímenes autoritarios y a una cierta pasividad de las poblaciones a la hora de desafiar a la autoridad.

Al alborozo inicial se sumó algo de decepción, ya que la legislación aprobada, como analiza muy bien este libro, tiene muchos bemoles: las radios no pueden transmitir noticias, el tiempo de publicidad comercial está limitado a cinco minutos por hora, y sobre todo, no existe una clara distinción entre radios comunitarias y otros modelos como las radios de los campus universitarios, que son en realidad emisoras institucionales.

De cualquier modo, la legislación es un avance perfectible, y abre las puertas para que las radios comunitarias florezcan en India por miles durante los próximos años, dadas las dimensiones de ese país. Ya hay varias, como Radio Sangan en Pastapur (a la que me referiré la próxima semana), que están listas para emitir, en cuanto se les otorgue la licencia.

Este libro es indispensable en ese contexto, porque aborda el papel de la radio en la sociedad civil y en el desarrollo, con énfasis en la comunicación participativa, y en el fortalecimiento de las dimensiones comunitarias, culturales y de género.

17 noviembre 2007

CMS Symbols

Así se llama el simposio al que asistí a principios de mes en Hyderabad, India, organizado por el Centre for Media Studies (CMS) y la Universidad de Hyderabad, y más precisamente por PN Vasanti Directora de CMS y Vinod Pavarala, Decano de Sarojini Naidu School of Performing Arts, Fine Arts & Communication en la Universidad de Hyderabad. El campus universitario de Hyderabad es el más grande de la India en extensión, una verdadera ciudadela que hay que recorrer en auto.

La figura que aparece en el logo del simposio es un rangoli, un dibujo auspicioso de esos que las mujeres pintan en el pórtico de sus casas muy temprano en la mañana. En este caso, el símbolo creado por CMS alude a lo individual y lo colectivo en la comunicación.

La reunión convocó a académicos de 11 países, incluyendo Sri Lanka, Nepal, Filipinas, Afganistán, Bangladesh, Singapur, Pakistán, Australia, Reino Unido, y Estados Unidos. Fui el único de América Latina, y tuvieron la deferencia de pedirme que hiciera la presentación de apertura del evento en la sesión inaugural, lo que en inglés se llama “key note address”. Mi intervención titulada “Jugando con Fuego: la comunicación participativa”, se refirió a los desafíos políticos que se presentan para que las grandes organizaciones para el desarrollo adopten estrategias de comunicación para el cambio social, en lugar de destinar sus recursos para publicitarse y mejorar su imagen.

Al día siguiente me tocó dirigir un taller para 25 personas, sobre la comunicación para el cambio social, su evolución histórica, donde hice hincapié en las diferencias conceptuales entre información y comunicación, periodistas y comunicadores, acceso y participación, etc.

El evento fue una oportunidad única para establecer mejores vínculos sur-sur con varios países asiáticos, pero sobre todo con India, que estaba representada por la mejor gente de la comunicación para el desarrollo.